sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El mesón literario
se servían cartas al menú
pero los ingredientes eran poéticos
vamos hacer una especialidad
fresas que son llenadas de versos
y naranjas que endulzan tu boca con la mía
anaranjada tu garganta
y te sirvo mis besos en sopa
que haga bañar tus labios de mi ardiente soplido alimentado de mi labio carnal
y lloverán los batidos de leche azucarada
que beberás de la mesa donde el poema eres tú
y las letras serán alimentos
que nos harán el coctel para los refrescos
que beberás de mi aliento
fresco y congelado
para derramar mi sangría en tus versos
y ahí llamaras a la noche
y acostarás a las letras
para hacer las pinceladas de frutas
que llenaran nuestras bocas
y bajo la piel recortada de miel
comeremos la rica ensalada de tu alma
con ingredientes llenos de poemas
donde tus labios son azúcar
y mis manos son limones
que se exprimen en el sabor de acidez
para revolucionar tu acento
y después en el mesón literario
besaré tu huella
la que me refresca la boca
y me hace fundirme en tu sonrisa
para que elijas el menú más poético
mi brillante barba esta cosida con letras de chocolate
y tu enamorada voz
se acentúa en una pincelada de metáforas
que son caramelos que se mezclan y te hacen saborear el ritmo de un sabor explosivo
donde tu boca me hace el boca a boca
y donde tus ojos me hacen sonreír en tus lágrimas
y escucho que tu beso se desnuda en mi piel
y me hace comerte toda
porque recuerda que este mesón es literario
y me como tus palabras
sonrojadas en mi aliento
y desnudo mi boca
para dejarme solo ese colmillo de azúcar
para clavártelo en el alma
y cuando lo disfrutes
y yo disfrute
es que la poesía es el ritmo
que marca la luz
donde tus oídos escuchan
y soplan melodías
para hacer de todo
un alimento que se nutre de nuestra alma
esa alma es poesía
y tu niña que sonroja al viento
que arde en mi boca
y se sacia de esas palabras
que le hacen mirar con sus ojos al firmamento
y de ahí derrite mi sombra en su voz
para arrancar de mi garganta mis miedos
gritados a su boca
y diciendo te amo
hasta silenciar a la oscuridad
porque la noche puede ser oscura
pero esas velas que te pongo en tus ojos
son para que degustes mi amor
y me hagas ver un delirio en tu corazón
la de amarme con amor
y consolidarme con tu voz
así se abre el ombligo de mi corazón
porque tú me haces sonreír
a la vez que abro mis besos
y te agarró de tus labios
y beso tu esponjosa lengua
para nacer en la orilla de tus besos
y desembocar en la luz de tu corazón
cuyo perfume es el olor a tus palabras
y se derrite en tu sangre
me gusta haberte invitado al mesón literario
porque el mejor alimento es tu amor
y de ahí nace mi oración
la de alimentarte con mi alma
con mi beso de fuego
que cuece tus labios
a fuego lento
para nutrirlos entre la tormenta torrencial de nuestras lágrimas hechas besos.