El miedo 5

musador

esperando...
No de la espada o de la roja lanza
defiéndeme, sino de la esperanza.

(Jorge Luis Borges, Religio Medici, 1643)​

Éramos tan muchachos, y a la lucha
convocaba encendida la esperanza,
no cabía en el rostro esa capucha
que vimos a la espera de la lanza
llegando por la rosa en su capullo
con la cruz en maldita, sacra alianza.

No temimos entonces al barullo
mezclando la alegría y sus banderas
con la patria, el amor y nuestro orgullo,
pasiones generosas y sinceras
que formaron torrente en nuestra calle
acallando las voces agoreras.

Pero es de lágrimas el fértil valle
donde riegan los dueños de la tierra
el terror con siniestro, vil detalle:
el detalle del odio con su guerra,
el detalle en la muerte y la tortura,
lente siniestra que la vida aberra.

Guarimos con tesón en la ternura
nuestra más clara dimensión humana
dejando a nuestros hijos la más pura
herencia que anidaba en la lejana
aurora de los pueblos a la vida
en nuestra solidaria patria sana.

Destruyonos el miedo la guarida
con semillas de escarnio y de derrota,
germinó cultivándonos la herida,
bebiendo nuestra sangre gota a gota:
sola murió la rosa que blindamos,
vio desplumar sus alas de gaviota.

Vemos crecer al miedo sin sus amos,
esos que lo sembraron con su lanza,
el miedo que nosotros hoy regamos
es el terrible miedo a la esperanza.
 
No de la espada o de la roja lanza
defiéndeme, sino de la esperanza.

(Jorge Luis Borges, Religio Medici, 1643)​

Éramos tan muchachos, y a la lucha
convocaba encendida la esperanza,
no cabía en el rostro esa capucha
que vimos a la espera de la lanza
llegando por la rosa en su capullo
con la cruz en maldita, sacra alianza.

No temimos entonces al barullo
mezclando la alegría y sus banderas
con la patria, el amor y nuestro orgullo,
pasiones generosas y sinceras
que formaron torrente en nuestra calle
acallando las voces agoreras.

Pero es de lágrimas el fértil valle
donde riegan los / dueños de la tierra /
el terror con siniestro, vil detalle:
el detalle del odio con su guerra,
el detalle en la muerte y la tortura,
lente siniestra que la vida aberra.

Guarimos con tesón en la ternura
nuestra más clara dimensión humana
dejando a nuestros hijos la más pura *
herencia que anidaba en la lejana *
aurora de los pueblos a la vida
en nuestra solidaria patria sana.

Destruyonos el miedo la guarida
con semillas de escarnio y de derrota,
germinó cultivándonos la herida,
bebiendo nuestra sangre gota a gota:
sola murió la rosa que blindamos,
vio desplumar sus alas de gaviota.

Vemos crecer al miedo sin sus amos,
esos que lo sembraron con su lanza,
el miedo que nosotros hoy regamos
es el terrible miedo a la esperanza.
Argentina es un pueblo que ha resistido no sé cuántos golpes de estado y no sé cuántas dictaduras terribles; la última, la mal llamada «Revolución Argentina» fue la más cruenta de todas. Estados Unidos, quien siempre ha tenido que ver con estos ultrajes a la soberanía política de los países latinoamericanos, sigue llevando su careta «fascista-católica-anticomunista», y lo peor es que la lleva con orgullo y cinismo, como si fuese una providencial "coincidencia" que en muchos países de América Latina se implantara, al mismo tiempo, el mismo escenario de terror y de dominación.

Me ha gustado mucho tu poema en tercetos encadenados, mi querido amigo. Me recuerda a Alí Primera, un cantor popular de nuestra patria quien juntó por primera vez dos términos hermosos en un solo pensamiento: «la rabia y la ternura»; el canto de Alí no era tan poético como estos versos tuyos, pero invitaba igual a cultivar la esperanza, a dejar el miedo en el pasado y a honrar la memoria de nuestros hermanos que murieron por defender la paz y sus ideales.

¡Tremendos tercetos, Jorge!, inspirados hermosamente en ese díptico de Borges, escritos con un refinado sentido de la estética en las rimas, ritmo impecable («Pero es de lágrimas el fértil valle», ¡vaya sáfico!), una armoniosa distribución sintáctica en sextetos, encabalgamientos prolongados y precisos (*), y un denso y fluido discurso poético. Leo tus primeras décimas, hago mis odiosas comparaciones ─que no por odiosas dejan de ser sinceras─ y veo a otro poeta, a uno de mayor dimensión, más maduro: me alegra ser testigo de esa evolución.

Un abrazo infinito, mi admiración
y mi cariño de siempre,

Elhi
 
Última edición por un moderador:
No podría comentar mejor de lo que lo ha hecho nuestro amigo Elhi, análisis preciso del tema que desarrollas espléndidamente por lo que dejo mis más cordiales aplausos.

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Vaya, Hermanito, me has hecho sonrojar con esos elogios. Me costaron estos tercetos, te diré, las tres instancias de cada rima son exigentes y el equilibrio entre las rimas fáciles y los ripios complejo.
Muy cierto lo que dices de nuestra historia. Desgraciadamente la última dictadura en nuestro país logró en buena medida sus objetivos de terror, lo que sumado a diversos procesos internacionales llevó a que el miedo mutara, de miedo a la muerte en tiempos del proceso militar, al miedo a la esperanza que llevó a tantos a la muerte, la esperanza revolucionaria.
Citar a Borges en este contexto es un poco una ironía, sabemos que se comprometió con la lanza, pero esos versos expresan un poco lo que quise decir (amén de que él los refiera a un antiguo libro de Browne).
En cuanto a esa comparación «odiosa»...: hace poco pensé en reanudar mi ciclo dedicado a John Harrison, ¿lo recuerdas? Volví a leer lo que tengo escrito y ¡ay!, mi intención naufragó en la dureza de esos endecasílabos. Claro, quizás me pase lo mismo en un par de años con estos que hoy escribo, todo es progresar...
un abrazo de los tuyos, infinito
Jorge
 
Poco más puedo decirte que lo que ya te han dicho, Jorge. Especialmente me adhiero al comentario de Elhi.

Mi más sincera felictación con un abrazo.

No de la espada o de la roja lanza
defiéndeme, sino de la esperanza.

(Jorge Luis Borges, Religio Medici, 1643)​

Éramos tan muchachos, y a la lucha
convocaba encendida la esperanza,
no cabía en el rostro esa capucha
que vimos a la espera de la lanza
llegando por la rosa en su capullo
con la cruz en maldita, sacra alianza.

No temimos entonces al barullo
mezclando la alegría y sus banderas
con la patria, el amor y nuestro orgullo,
pasiones generosas y sinceras
que formaron torrente en nuestra calle
acallando las voces agoreras.

Pero es de lágrimas el fértil valle
donde riegan los dueños de la tierra
el terror con siniestro, vil detalle:
el detalle del odio con su guerra,
el detalle en la muerte y la tortura,
lente siniestra que la vida aberra.

Guarimos con tesón en la ternura
nuestra más clara dimensión humana
dejando a nuestros hijos la más pura
herencia que anidaba en la lejana
aurora de los pueblos a la vida
en nuestra solidaria patria sana.

Destruyonos el miedo la guarida
con semillas de escarnio y de derrota,
germinó cultivándonos la herida,
bebiendo nuestra sangre gota a gota:
sola murió la rosa que blindamos,
vio desplumar sus alas de gaviota.

Vemos crecer al miedo sin sus amos,
esos que lo sembraron con su lanza,
el miedo que nosotros hoy regamos
es el terrible miedo a la esperanza.
 
Querido Jorge, Elhi ya te ha hecho un comentario insuperable en todos lo aspectos, me adhiero a sus elogios porque me has dejado impresionada, tu poema es verdadramente brillante. Destaco esta estrofa, no porque se la mejor ni nada de eso ya que todas merecen mención...

Guarimos con tesón en la ternura
nuestra más clara dimensión humana
dejando a nuestros hijos la más pura
herencia que anidaba en la lejana
aurora de los pueblos a la vida
en nuestra solidaria patria sana.


La estrofa final es ecepcional...

Vemos crecer al miedo sin sus amos,
esos que lo sembraron con su lanza,
el miedo que nosotros hoy regamos
es el terrible miedo a la esperanza.

Gracias, un abrazo de esos de los de Elhi.
 
Me quedo con el cierre de este fenomenal poema que dice todo y aún más con gran calidad poética.


Vemos crecer al miedo sin sus amos,
esos que lo sembraron con su lanza,
el miedo que nosotros hoy regamos
es el terrible miedo a la esperanza.



La cita de Borges también es estupenda y acompaña de perilla al poema.


Es un grandioso poema, jorge, y por ello te doy mis felicitaciones sinceras.

Un abrazo grande y gracias por darnos esta joyita.
 
Coincido con mis compañeros en cuanto a la altura poética de este impecable trabajo que nos presentas querido Jorge. Los golpes de estado militares y las revoluciones populares siembran odios y generan miedo. Siempre fue así y así será. La democracia, la ley y la responsabilidad de los pueblos es la vacuna que puede impedir el germen de las dictaduras del tipo que sean, esas que beben la sangre gota a gota y que cultivan la herida y el escarnio.

Abrazo y aplausos poeta



No de la espada o de la roja lanza
defiéndeme, sino de la esperanza.

(Jorge Luis Borges, Religio Medici, 1643)​

Éramos tan muchachos, y a la lucha
convocaba encendida la esperanza,
no cabía en el rostro esa capucha
que vimos a la espera de la lanza
llegando por la rosa en su capullo
con la cruz en maldita, sacra alianza.

No temimos entonces al barullo
mezclando la alegría y sus banderas
con la patria, el amor y nuestro orgullo,
pasiones generosas y sinceras
que formaron torrente en nuestra calle
acallando las voces agoreras.

Pero es de lágrimas el fértil valle
donde riegan los dueños de la tierra
el terror con siniestro, vil detalle:
el detalle del odio con su guerra,
el detalle en la muerte y la tortura,
lente siniestra que la vida aberra.

Guarimos con tesón en la ternura
nuestra más clara dimensión humana
dejando a nuestros hijos la más pura
herencia que anidaba en la lejana
aurora de los pueblos a la vida
en nuestra solidaria patria sana.

Destruyonos el miedo la guarida
con semillas de escarnio y de derrota,
germinó cultivándonos la herida,
bebiendo nuestra sangre gota a gota:
sola murió la rosa que blindamos,
vio desplumar sus alas de gaviota.

Vemos crecer al miedo sin sus amos,
esos que lo sembraron con su lanza,
el miedo que nosotros hoy regamos
es el terrible miedo a la esperanza.
P
 
Última edición:
Agradezco tu comentario, estimado Luis Adolfo, aunque no puedo dejar de decirte que le siento un gustito conocido: hubo por aquí mucha publicidad de una teoría, que llamamos «de los dos demonios»; la esencia de esta teoría, que pretendió evitar el juicio por los aberrantes crímenes cometidos por los militares, fue equiparar estos crímenes con las luchas populares. Personalmente, y sin ánimo de desarrollar aquí una polémica acerca del tema, aclararé lo siguiente: entre las dictaduras militares, que ponen todo su poder de fuego en la defensa del statu quo y los privilegios de las oligarquías, apoyadas siempre por la fuerzas imperiales y neocolonialistas, y las fuerzas revolucionarias que buscan dar vuelta la tortilla poniendo un límite a al expoliación mejorando las condiciones de vida de los miserables, yo tomo decididamente partido por los segundos. Y si hemos recurrido a veces a la violencia, fue obligados por el ejercicio totalmente inescrupuloso de la violencia por parte de fuerzas que en la defensa del «orden» no dudaron en conculcar no solo las formas democráticas, sino los más elementales derechos humanos.
Y en España conocen mucho de esto, según me consta.
abrazo
jorge
 
Última edición:
No se debe tener miedo a la esperanza pues la esperanza es la que nos salva de los temores y la inseguridad ante un mundo tan difícil. Bello poema has escrito acerca del miedo. Te felicito. Saludos cordiales.
 
Gracias, Juan, por tu parca visita: parece que le tendré que pedir a Elhi que no sea tan elocuente, que me deja sin las opiniones de mis amigos, jajaja.
abrazo
j.
 
He visto en esta propuesta del miedo como tema, excelentes participaciones, la tuya sobrepasa la raya, bien manejado tema y estructura. En tu excelente obra nos muestras ese panorama, que, a veces, apenas alcanzamos a conocer por referencias por distintas circunstancias pero que cuando se conoce es capaz de revivir el miedo. He visto algunos documentales en los recientes años y realmente aterran, confieso que ha llorado mi alma y mis ojos y si son capaces de reactivar el miedo en el futuro espectador, solo pienso cómo pudo ser en el momento en carne propia. El paso por cada una de las obras de nuestros participantes nos alerta sobre los innumerables miedos existentes a pesar de que quedan quizá muchos pendientes para versear y esto nos dice que es un tema excelente para nuestro foro.
Solo me resta felicitarte y dejarte mi abrazo en la distancia, con todo respeto,

ligiA
 

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