Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
¿Y quién no desea ver un sueño hecho realidad?, ¿quién no desea ver tanta belleza, que es lo que realmente nos hace apreciar, el límite entre el sueño y la realidad?
Somos sueños, somos ilusión, algo mágico, algo tan grande que cuando tomamos consciencia de ello, apreciamos el oxígeno puro, la brisa acariciando nuestro rostro, el silencio que cubre el espacio y siendo una pequeña parte de un todo, aunque pueda parecer insignificante, somos parte de algo grandioso, algo que nos acaricia y nos demuestra que es partícipe de nuestra vida.
Es el cielo en su extensión y con sus gotas de rocío, él que nos hace poco a poco sabios de nuestra vida.
A todos nos va llegando el deseo y la superación para ser más espirituales, porque es la felicidad de la vida y cuando llega es casi imperceptible, vamos tomando consciencia de la capacidad que tenemos de ser seres libres y nos acercamos más a nuestro ser, siendo ese hecho el mejor regalo.
El hecho de volvernos a encontrar con nuestro ser es revivir nuestro nacimiento, ya que partimos de la base que somos la inocencia pura, siendo un espíritu transparente, siendo la esencia de la vida.
Es así, tan simple y tan lleno de gozo, el milagro de la vida.
Somos sueños, somos ilusión, algo mágico, algo tan grande que cuando tomamos consciencia de ello, apreciamos el oxígeno puro, la brisa acariciando nuestro rostro, el silencio que cubre el espacio y siendo una pequeña parte de un todo, aunque pueda parecer insignificante, somos parte de algo grandioso, algo que nos acaricia y nos demuestra que es partícipe de nuestra vida.
Es el cielo en su extensión y con sus gotas de rocío, él que nos hace poco a poco sabios de nuestra vida.
A todos nos va llegando el deseo y la superación para ser más espirituales, porque es la felicidad de la vida y cuando llega es casi imperceptible, vamos tomando consciencia de la capacidad que tenemos de ser seres libres y nos acercamos más a nuestro ser, siendo ese hecho el mejor regalo.
El hecho de volvernos a encontrar con nuestro ser es revivir nuestro nacimiento, ya que partimos de la base que somos la inocencia pura, siendo un espíritu transparente, siendo la esencia de la vida.
Es así, tan simple y tan lleno de gozo, el milagro de la vida.