Quinto Brena
Poeta adicto al portal
Tus ojos se mueven siempre,
sostenidos en dos columnas
de lágrimas secas;
blanqueados bajo la luna,
silenciosos,
atajando con miradas furtivas
mis caricias torpes.
Tus ojos no me miran:
lloran, rien a veces,
cantan al abrirse.
Giran en ellos luces
fugaces como besos.
Luego yo los beso,
y se cierrran;
y me pregunto que miran,
que luz y que horizonte sigues
cuando te escondes
bajo la tela que los cubre.
sostenidos en dos columnas
de lágrimas secas;
blanqueados bajo la luna,
silenciosos,
atajando con miradas furtivas
mis caricias torpes.
Tus ojos no me miran:
lloran, rien a veces,
cantan al abrirse.
Giran en ellos luces
fugaces como besos.
Luego yo los beso,
y se cierrran;
y me pregunto que miran,
que luz y que horizonte sigues
cuando te escondes
bajo la tela que los cubre.