Lírico.
Exp..
El misterio
Qué admirable es
nuestra capacidad
de dejar al amor
en cueros.
Con qué facilidad
imaginamos
posturas clásicas
o extrañas acrobacias,
fantasías de cama
sin fin.
Y todo en un segundo.
No es necesario
romperse la cabeza
para verlo en pelotas
gimiendo como un perro.
Pero el amor
se escurre por los sueños,
se tira de cabeza
desde nuestra lascivia,
no admite sólo simples embestidas
y jadeos sin cuento.
El amor será siempre
otra cosa distinta
al porno de apariencias
con que nos venden mierda cada día.
Es misteriosa
su forma de juzgarnos.
Qué admirable es
nuestra capacidad
de dejar al amor
en cueros.
Con qué facilidad
imaginamos
posturas clásicas
o extrañas acrobacias,
fantasías de cama
sin fin.
Y todo en un segundo.
No es necesario
romperse la cabeza
para verlo en pelotas
gimiendo como un perro.
Pero el amor
se escurre por los sueños,
se tira de cabeza
desde nuestra lascivia,
no admite sólo simples embestidas
y jadeos sin cuento.
El amor será siempre
otra cosa distinta
al porno de apariencias
con que nos venden mierda cada día.
Es misteriosa
su forma de juzgarnos.
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