Taitafa
Poeta recién llegado
De no ser por el límite de mi piel
todos saltarían sobre mí
como monstruos carnívoros prehistóricos
mas cuando frente a la luz los miro
huyo hacia dentro
hacia mi recóndito iluminado.
Solo soy yo cuando me ausento
y cuando conmigo me hallo
e infelíz soy otro cuando asomo.
La piel mas que cárcel es castillo
donde habitan y trasegan abstrusas soledades,
allì se desata libre mi homúnculo
libre del estigma de los zalemas
libre del ataque previsible
de esas sonrisas-espejo
que desnudan a la amable hipocresía.
Se acercan a tí como al animal
al que se engaña con el plumón de una caricia
para evitar la inminencia del tarascazo.
La piel se abraza en torno mío
como el espíritu
de una llama azul que me libera.
todos saltarían sobre mí
como monstruos carnívoros prehistóricos
mas cuando frente a la luz los miro
huyo hacia dentro
hacia mi recóndito iluminado.
Solo soy yo cuando me ausento
y cuando conmigo me hallo
e infelíz soy otro cuando asomo.
La piel mas que cárcel es castillo
donde habitan y trasegan abstrusas soledades,
allì se desata libre mi homúnculo
libre del estigma de los zalemas
libre del ataque previsible
de esas sonrisas-espejo
que desnudan a la amable hipocresía.
Se acercan a tí como al animal
al que se engaña con el plumón de una caricia
para evitar la inminencia del tarascazo.
La piel se abraza en torno mío
como el espíritu
de una llama azul que me libera.