El monte y la ladera
La magia de ese monte y su ladera
sublime de esmeraldas y amatistas,
caléndulas, y brezos y genistas,
con luces de poniente reverbera.
El día que La Parca me requiera
iré con mis recuerdos coloristas
pensando en esas luces nunca vistas,
con alma y corazón en bandolera.
Y puesta mi conciencia en el destino
del monte y su ladera brotarán
coladas de topacio y olivino.
Y el vuelo de un huraño gavilán
irá tras el sudor del peregrino
que busca en la montaña un tulipán.
--..--
Chu
La magia de ese monte y su ladera
sublime de esmeraldas y amatistas,
caléndulas, y brezos y genistas,
con luces de poniente reverbera.
El día que La Parca me requiera
iré con mis recuerdos coloristas
pensando en esas luces nunca vistas,
con alma y corazón en bandolera.
Y puesta mi conciencia en el destino
del monte y su ladera brotarán
coladas de topacio y olivino.
Y el vuelo de un huraño gavilán
irá tras el sudor del peregrino
que busca en la montaña un tulipán.
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Chu