El moscovita

Lord Visent

Poeta recién llegado
Florecieron azahares en enero,

adelfas en agosto

y lirios en invierno,

sobre grandes campos nevados

en el país de los pies de barro.


Sangre boyarda en fauces de mastines,

jaurías de opríchniki barriendo infelices,

con tres cabezas para morder la traición,

Opríchnina permanecerá junto a Skurátov.


Sin tártaros y mongoles en el reino

falta el Báltico y su orden de caballeros,

mas el Kremlin de Moscú tiembla

ante los gritos psicóticos de Ivan.


Desollaron abedules en Nóvgorod,

Súplicas en Aleksándrov

y rusos en Livonia.


Stalin en su auge

pide a Eisenstein

la representación noble,

propagandística e ilusoria

de Ivan IV,

el Terrible de Rusia.


Y aún sin ser comunista,

miles de vidas se llevó consigo,

su hijo Iván Ivánovich,

mas hubiese querido el zar

que este fuese Kurski.


Muere el mendigo

de su propio castillo,

ahora, un déspota

que destruyó su mérito.

Su más vil perfidia

arrasó su sueño

de ver sus días

en el Báltico cual reflejo,

mas fue merecedor de tal rudo

destino, hasta que acaeció el triunfo

de Pedro el Gran, y cumplió

el designio del viejo zar ruso

y fundó San Petersburgo.


Rastsvetali yabloni l grushi

Poplyli tumany nad rekoi

Vyholida na byereg Katyusha

Na vysoki, byereg na krutoi

Vyholida na byereg Katyusha

Na vysoki, byereg na krutoi

Referencia extraída del poema ruso: Katiusha
 
Un claro ejemplo de la mejor parte de la Humanidad. Fíjate tú qué gentuza puebla el planeta.

La relevancia cala entre el tipo de persona que seas, solo hay dos tipos: la buena y la mala. Por ende, aún siendo Ivan IV un zar que gobernó un extenso imperio de millones de kilómetros cuadrados, fue un déspota y un asesino. Y siento Stalin un comunista (siendo los bolcheviques profundamente anti imperialistas y anti zaristas) mató a veintidós millones de personas (y trató de realzar la figura de Ivan IV como excusa para extender el dominio de la Unión Soviética hasta el mar Báltico). No importa tu ideología, solo se distingue la gente buena y la mala, pienso que esa es la verdadera diferencia que distingue a las personas de verdad.
 
Florecieron azahares en enero,

adelfas en agosto

y lirios en invierno,

sobre grandes campos nevados

en el país de los pies de barro.


Sangre boyarda en fauces de mastines,

jaurías de opríchniki barriendo infelices,

con tres cabezas para morder la traición,

Opríchnina permanecerá junto a Skurátov.


Sin tártaros y mongoles en el reino

falta el Báltico y su orden de caballeros,

mas el Kremlin de Moscú tiembla

ante los gritos psicóticos de Ivan.


Desollaron abedules en Nóvgorod,

Súplicas en Aleksándrov

y rusos en Livonia.


Stalin en su auge

pide a Eisenstein

la representación noble,

propagandística e ilusoria

de Ivan IV,

el Terrible de Rusia.


Y aún sin ser comunista,

miles de vidas se llevó consigo,

su hijo Iván Ivánovich,

mas hubiese querido el zar

que este fuese Kurski.


Muere el mendigo

de su propio castillo,

ahora, un déspota

que destruyó su mérito.

Su más vil perfidia

arrasó su sueño

de ver sus días

en el Báltico cual reflejo,

mas fue merecedor de tal rudo

destino, hasta que acaeció el triunfo

de Pedro el Gran, y cumplió

el designio del viejo zar ruso

y fundó San Petersburgo.


Rastsvetali yabloni l grushi

Poplyli tumany nad rekoi

Vyholida na byereg Katyusha

Na vysoki, byereg na krutoi

Vyholida na byereg Katyusha

Na vysoki, byereg na krutoi

Referencia extraída del poema ruso: Katiusha
Grandes imperios, grandes problemas.
Lo importante es tener memoria ya que la historia suele ser reincidente. Un saludo, Lord Visent.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba