El preso número nueve es una canción mexicana muy conocida y muchos la han cantado en este país, por ejemplo, Chavela Vargas. La canción cuenta la historia de un hombre que mató a su mujer y su amigo por que lo engañaron. Es una canción que muestra el sentimiento violento sin límites. El siguiente poema es una calavera que continúa la historia.
EL MUERTO DEL PRESO NÚMERO 9
I
Soy hombre de voluntad,
decidido y aferrado;
si no me cae la verdad,
la tiro en algún barranco.
Tan hombre soy que ya he muerto,
porque que me atreví a tomar
la muchacha de otro huerto
que a mí se quiso entregar.
II
Me lo habías advertido:
<<Tocas a la mujer mía
entonces te mato a tiros>>.
Por la fortuna ella es mía,
nada importan tantos celos;
no quiere pasar las noches
con quien levantó su velo,
quiere al que sabe de amores.
¡Ja! Pero ven cuando puedas:
acá lo solucionamos
con machetes o escopetas,
balazos o machetazos.
EL MUERTO DEL PRESO NÚMERO 9
I
Soy hombre de voluntad,
decidido y aferrado;
si no me cae la verdad,
la tiro en algún barranco.
Tan hombre soy que ya he muerto,
porque que me atreví a tomar
la muchacha de otro huerto
que a mí se quiso entregar.
II
Me lo habías advertido:
<<Tocas a la mujer mía
entonces te mato a tiros>>.
Por la fortuna ella es mía,
nada importan tantos celos;
no quiere pasar las noches
con quien levantó su velo,
quiere al que sabe de amores.
¡Ja! Pero ven cuando puedas:
acá lo solucionamos
con machetes o escopetas,
balazos o machetazos.
Última edición: