daniel amaya
Poeta fiel al portal
Hermosa mía, el silencio hiere
al horizonte de nuestro telón bergamota,
¡el mundo me hiere amor, me hiere!
como el corazón inerte de sangre,
mis heridas son vocablo marchito
en noches de sombra fúnebre,
y el lúgubre testamento de los abatidos
corrompe el paso vivo de esperanza…
Jamás me dignaré a sabotear el curso
de los ríos que no encuentran paz,
y al oído cuando el viento sostenga
los versos de un corazón enamorado,
el mundo me hiere amor, me hiere
y el manto nocturno acongojado
trae consigo tristeza y muerte.
He de confinarme a tu ausencia
a la debilidad que seduce mi esencia,
tu abrigo jazmín disemina manchas y heridas
y tu toque de diosa atrapa mi alma forastera
en un estado perenne como sangre helada,
el mundo me hiere amor, el mundo me hiere…
al horizonte de nuestro telón bergamota,
¡el mundo me hiere amor, me hiere!
como el corazón inerte de sangre,
mis heridas son vocablo marchito
en noches de sombra fúnebre,
y el lúgubre testamento de los abatidos
corrompe el paso vivo de esperanza…
Jamás me dignaré a sabotear el curso
de los ríos que no encuentran paz,
y al oído cuando el viento sostenga
los versos de un corazón enamorado,
el mundo me hiere amor, me hiere
y el manto nocturno acongojado
trae consigo tristeza y muerte.
He de confinarme a tu ausencia
a la debilidad que seduce mi esencia,
tu abrigo jazmín disemina manchas y heridas
y tu toque de diosa atrapa mi alma forastera
en un estado perenne como sangre helada,
el mundo me hiere amor, el mundo me hiere…