José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
El mundo perdido en su sistema solar
me dijo en pleno coito gritando por la ventana:
No me tengas en cuenta, si no te digo adiós.
Atmósfera.
Le imploré que había algo entre nosotros.
Algo de un cuervo.
Dile al mundo que no nos abandone así.
Necesitamos algo donde sostenernos.
La fuerza de la gravedad explotaba entre mis dedos.
Sin mundo. Nadie.
Demasiados excesos.
Y mira que los gobiernos solían decirlo...
El mundo se ha cansado.
Ha salido a saciar las ansias de corazón a otros sistemas solares.
Tal vez debamos celebrar este fin del mundo
Y el vivir como seres licuados
suspendidos de la nada.
me dijo en pleno coito gritando por la ventana:
No me tengas en cuenta, si no te digo adiós.
Atmósfera.
Le imploré que había algo entre nosotros.
Algo de un cuervo.
Dile al mundo que no nos abandone así.
Necesitamos algo donde sostenernos.
La fuerza de la gravedad explotaba entre mis dedos.
Sin mundo. Nadie.
Demasiados excesos.
Y mira que los gobiernos solían decirlo...
El mundo se ha cansado.
Ha salido a saciar las ansias de corazón a otros sistemas solares.
Tal vez debamos celebrar este fin del mundo
Y el vivir como seres licuados
suspendidos de la nada.
Última edición: