Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Yo canto a un mundo perdido,
y me pierdo en este mundo,
del que no me siento oriundo,
por serme desconocido.
En este mundo fingido,
en mil horrores fecundo,
falaz y nauseabundo,
no encuentro ningún sentido.
La injusticia me supera
y, la corte que la adorna,
mi conciencia desespera.
Asentado en su poltrona,
de miserias sin frontera,
el mundo, se desmorona.
y me pierdo en este mundo,
del que no me siento oriundo,
por serme desconocido.
En este mundo fingido,
en mil horrores fecundo,
falaz y nauseabundo,
no encuentro ningún sentido.
La injusticia me supera
y, la corte que la adorna,
mi conciencia desespera.
Asentado en su poltrona,
de miserias sin frontera,
el mundo, se desmorona.