El mundo se mese, mese y mese
sin saber lo que busca,
camina y camina descubriendo
enormes y nuevas maravillas,
y por donde pasa deja una huella maldita.
El hombre, las praderas deja
y en un mundo anonadado se sumerge,
para que en una ruleta baile sin cesar
y a las especies ingenuas las someta
a sus escrupulosos pies.
Desata muerte y extinción
esa mano que prevalece de tiranía,
y en mantos de desarrollo se cubre,
fingiendo ser natural, que tal
mentira verdadera, porque el despertar
y soñar de las auroras y tinieblas
es natural y solo se que de todas
las verdades, existe una gran verdad,
y esa gran verdad es la gran soberbia
desenfrenada de las carroñas que
en paños blancos derraman la sangre
de victimas inocentes.
El bípedo buscara de los cielos,
tierras y mares la paz, cuando será
la muerte de la destrucción.
Resultaron los homos inteligentes,
pero en la sima de sus mentes
ese don no habita, pues de tanta
tierra escarbar nació la maldad.
De rauda manera, los cielos ahora desaparecen
y en un campo celeste de descanso
se convierten por la excitación
y presión de los átomos que ahora
muertos permanecen descansando.
Y se transforman los mares
en enormes monticulos de tierra
y en grandes colinas los titanes acuaticos
se convierten por el abandono
de la mano del hombre, cuando
un enorme manto negro se ahogaba.
sin saber lo que busca,
camina y camina descubriendo
enormes y nuevas maravillas,
y por donde pasa deja una huella maldita.
El hombre, las praderas deja
y en un mundo anonadado se sumerge,
para que en una ruleta baile sin cesar
y a las especies ingenuas las someta
a sus escrupulosos pies.
Desata muerte y extinción
esa mano que prevalece de tiranía,
y en mantos de desarrollo se cubre,
fingiendo ser natural, que tal
mentira verdadera, porque el despertar
y soñar de las auroras y tinieblas
es natural y solo se que de todas
las verdades, existe una gran verdad,
y esa gran verdad es la gran soberbia
desenfrenada de las carroñas que
en paños blancos derraman la sangre
de victimas inocentes.
El bípedo buscara de los cielos,
tierras y mares la paz, cuando será
la muerte de la destrucción.
Resultaron los homos inteligentes,
pero en la sima de sus mentes
ese don no habita, pues de tanta
tierra escarbar nació la maldad.
De rauda manera, los cielos ahora desaparecen
y en un campo celeste de descanso
se convierten por la excitación
y presión de los átomos que ahora
muertos permanecen descansando.
Y se transforman los mares
en enormes monticulos de tierra
y en grandes colinas los titanes acuaticos
se convierten por el abandono
de la mano del hombre, cuando
un enorme manto negro se ahogaba.