El muro (X)

Ricardo López Castro

*Deuteronómico*
En mis horas más bajas todavía, acudo a la metafísica: Parte final.

Visto más que nunca cómo acabará todo esto, y más claro que quiero suicidarme sin parecer un suicida, me pregunto qué me dará ese último empujón, o si ya me lo ha dado -qué preguntas más chorra-.

Éste es el único tema que no tiene debate posible, pero que vaticino significará descorazonamiento -como ahora-, aberración por el tiempo -como siempre, menos cuando escribo, y está claro que no voy a estar escribiendo por toda la eternidad-, y una impositiva deshumanización a cargo de mis letras -ya decía yo que algo me separaba de todos ustedes. Y es que sentir la conexión con Dios, solo a través de esto, como si estuviera matando a alguien para hacer que pareciese un accidente…-.

Y si no significa todo ello, antes ¿vivo que muerto?

Puta mierda.

Esto es como hacer chuletas para un examen sobrenatural.
 
El suicidio es como el homicidio, porque todos somos únicos y especiales.
Si te matas a ti mismo, eso no está bien.
Eres un hijo de Dios; y Dios lo va a archivar.
Lo registrará.


Como consecuencia de ello, en una vida futura, tendrás que aprender una lección.
Quizá nazcas con alguna tara.
O bastante feo...
O te toque vivir unas experiencias poco atractivas.


No te suicides.


Ahora bien, que el Dolor es la forma más sencilla de aprendizaje.
Deja una enorme huella.
Si esta vida te está resultando incómoda, es para bien.
Si sufres, es para bien. Para tu aprendizaje. Porque el Universo es un colegio.
 
No te preocupes, Nommo. Eso no va a pasar. Me gusta fluir a veces entre la vida y la muerte, solo eso. En cuanto a lo de Dios, ya sabes cómo pienso. Te mando un abrazo, y te agradezco el comentario.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba