Lôren
Poeta fiel al portal
La luna está rota
-pensó un náufrago triste-
su espejo plateado
mis temores desviste.
¿Dónde el mar me llevará
si mi brújula sagrada
se quedó arriba enganchada
y no hallo mi lugar?
¡Triste luna! ¡Triste mar!
¿Cuál es reflejo del otro?
¿Es este sueño real
o sólo un salado aborto?
Queriendo ser marinero
,con la luna de timón,
me volví náufrago eterno
nadando sobre cartón.
Ya me hundo, ya me voy...
pero,¿ qué veo?¡un destello!
el cartón se torna leño,
el leño, robusto velero;
sus velas comienzo a alzar.
La luna, brillando radiante,
no es el reflejo del mar
sino de mi alma errante
¡ella es el capitán!
ella: luna, barco y mar
palidecen las estrellas
ante su dulce vibrar.
¡Y yo, que buscaba fuera
lo que dentro pude hallar!
pensó el náufrago tenaz
y, entre mil risas de plata,
un poema por bandera
y el viento con fé certera,
se dispuso a navegar.
-pensó un náufrago triste-
su espejo plateado
mis temores desviste.
¿Dónde el mar me llevará
si mi brújula sagrada
se quedó arriba enganchada
y no hallo mi lugar?
¡Triste luna! ¡Triste mar!
¿Cuál es reflejo del otro?
¿Es este sueño real
o sólo un salado aborto?
Queriendo ser marinero
,con la luna de timón,
me volví náufrago eterno
nadando sobre cartón.
Ya me hundo, ya me voy...
pero,¿ qué veo?¡un destello!
el cartón se torna leño,
el leño, robusto velero;
sus velas comienzo a alzar.
La luna, brillando radiante,
no es el reflejo del mar
sino de mi alma errante
¡ella es el capitán!
ella: luna, barco y mar
palidecen las estrellas
ante su dulce vibrar.
¡Y yo, que buscaba fuera
lo que dentro pude hallar!
pensó el náufrago tenaz
y, entre mil risas de plata,
un poema por bandera
y el viento con fé certera,
se dispuso a navegar.