S. Gerardo B. Gamboa
Poeta fiel al portal
*El niño y el turpial.*
(- De un hecho REAL -)
****
Un turpial vivaz está encerrado
en jaula de metal espaciosa,
de alas vibrantes negro- dorado
mostrando su cantar voz prodigiosa .
Salta al mismo trapecio cada vez
y en su cárcel de hojalata se atosiga,
viviendo su destino tal cual es
sin poder marchar a donde elija.
Un infante aquel evento observa
y al ver que el turpialito suspiraba,
por el mundo tan bello y sus conservas
recordando feliz cuanto volaba,
con sigilo la rejilla allí le abrió
y el pajarito al saltar ligero al borde,
desde allí le cantó y se sacudió
agradeciéndole su acción misericorde.
Pues nació libre para el ancho cielo surcar
y sorber de las flores sus primores,
pétalos de colores admirar
¡suelto a donde lo lleven sus amores!
Danzando en las lagunas más brillantes
besando ardiente el agua en su piquito
y rozar con sus patas los diamantes
en su pasar flamante tan bonito.
Siendo en aquel lugar un ángel más
que con su cantar relumbra hermoso;
duró encarcelado en echo tan mordaz
por egoísmo turbio y bochornoso.
Libre al fin el turpial dos vueltas dio
por la casa donde fuese prisionero
y rumbo a sus ensueños partió
¡al ser suyo el rosal del mundo entero!.
****
Silvino Gerardo Becerra Gamboa. Venezuela.
Martes, 05 de junio de 2018.
Composición Registrada.
©copyright.
(- De un hecho REAL -)
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Un turpial vivaz está encerrado
en jaula de metal espaciosa,
de alas vibrantes negro- dorado
mostrando su cantar voz prodigiosa .
Salta al mismo trapecio cada vez
y en su cárcel de hojalata se atosiga,
viviendo su destino tal cual es
sin poder marchar a donde elija.
Un infante aquel evento observa
y al ver que el turpialito suspiraba,
por el mundo tan bello y sus conservas
recordando feliz cuanto volaba,
con sigilo la rejilla allí le abrió
y el pajarito al saltar ligero al borde,
desde allí le cantó y se sacudió
agradeciéndole su acción misericorde.
Pues nació libre para el ancho cielo surcar
y sorber de las flores sus primores,
pétalos de colores admirar
¡suelto a donde lo lleven sus amores!
Danzando en las lagunas más brillantes
besando ardiente el agua en su piquito
y rozar con sus patas los diamantes
en su pasar flamante tan bonito.
Siendo en aquel lugar un ángel más
que con su cantar relumbra hermoso;
duró encarcelado en echo tan mordaz
por egoísmo turbio y bochornoso.
Libre al fin el turpial dos vueltas dio
por la casa donde fuese prisionero
y rumbo a sus ensueños partió
¡al ser suyo el rosal del mundo entero!.
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Silvino Gerardo Becerra Gamboa. Venezuela.
Martes, 05 de junio de 2018.
Composición Registrada.
©copyright.