jmacgar
Poeta veterano en el portal
El niño y la muerte al lado
Alagados por lágrimas, mis ojos
los tengo dirigidos hacia el cielo,
me siento débil, frágil como un niño
que comienza a enfrentarse con la vida
aterrado por miedos y, precoz,
pensando en el momento de la muerte.
Grabada en mí la imagen de la muerte
como si la tuviera ante los ojos
desde mi tierna infancia, tan precoz,
sigo volviendo la mirada al cielo:
el observar su azul me insufla vida,
me viene sucediendo desde niño;
en mi recuerdo está que yo era un niño
al que el oscuro rostro de la muerte
marcaba los minutos de su vida;
ese sombrío cráneo que, sin ojos,
me hacía compañía, mas el cielo
fue mi primer amigo, el más precoz;
como si la tuviera ante los ojos
desde mi tierna infancia, tan precoz,
sigo volviendo la mirada al cielo:
el observar su azul me insufla vida,
me viene sucediendo desde niño;
en mi recuerdo está que yo era un niño
al que el oscuro rostro de la muerte
marcaba los minutos de su vida;
ese sombrío cráneo que, sin ojos,
me hacía compañía, mas el cielo
fue mi primer amigo, el más precoz;
en esa infancia mía tan precoz
donde no disfrutaba como niño
pendiente de presagios de ese cielo
que me pudieran anunciar la muerte,
esa que no querían ver mis ojos,
por la que me aferraba yo a la vida;
donde no disfrutaba como niño
pendiente de presagios de ese cielo
que me pudieran anunciar la muerte,
esa que no querían ver mis ojos,
por la que me aferraba yo a la vida;
fue la que me influyó y marcó mi vida
pues esa oscura Parca que, precoz,
tan a deshora vino ante mis ojos
me tornó débil, triste, pobre niño
obsesionado solo con la muerte
y que rogaba suerte al propio cielo.
pues esa oscura Parca que, precoz,
tan a deshora vino ante mis ojos
me tornó débil, triste, pobre niño
obsesionado solo con la muerte
y que rogaba suerte al propio cielo.
Ahora lo que espero es que ese cielo
me atienda y me de paz en esta vida,
me ayude a soportar la oscura muerte
mi acompañante siempre, tan precoz,
que tengo justo en frente desde niño
y no puedo quitarme de los ojos,
me atienda y me de paz en esta vida,
me ayude a soportar la oscura muerte
mi acompañante siempre, tan precoz,
que tengo justo en frente desde niño
y no puedo quitarme de los ojos,
por eso van mis ojos a ese cielo
cual niño que al inicio de su vida
adivinó precoz la negra muerte.
--------------
cual niño que al inicio de su vida
adivinó precoz la negra muerte.
--------------
Última edición: