Eósforo
Poeta asiduo al portal
El niño y los sueños
En el espejo de la vida un niño
juega con sus crayolas y pintura;
baila, canta, dibuja con ternura;
sobre el papel... los años de cariño.
Corta los hilos, pega los dibujos;
hace danzar la sombra de sus manos
y camina agarrando a sus hermanos;
juega al balón haciendo diestros lujos.
Ahora rompe los reflejos, desdibuja;
imprime los paisajes y las flores;
se lleva de batallas los honores;
también le saca mocos a la bruja.
Los fantasmas los pinta de payasos;
arruga los papeles y los lanza
en el fuego sempiterno de la danza;
toma el control, imprime nuevos trazos.
El mundo lo moldea en sentimientos;
toma una anillo, lanza grandes rayos;
recuerda galopar sus dos caballos;
mira el futuro sin resentimientos.
Ahora que su alma esta calmada
te manda grandes besos de vainilla;
se acuesta a dormir con su manilla;
saca el escudo, muestra la espada.
En el espejo de la vida un niño
juega con sus crayolas y pintura;
baila, canta, dibuja con ternura;
sobre el papel... los años de cariño.
Corta los hilos, pega los dibujos;
hace danzar la sombra de sus manos
y camina agarrando a sus hermanos;
juega al balón haciendo diestros lujos.
Ahora rompe los reflejos, desdibuja;
imprime los paisajes y las flores;
se lleva de batallas los honores;
también le saca mocos a la bruja.
Los fantasmas los pinta de payasos;
arruga los papeles y los lanza
en el fuego sempiterno de la danza;
toma el control, imprime nuevos trazos.
El mundo lo moldea en sentimientos;
toma una anillo, lanza grandes rayos;
recuerda galopar sus dos caballos;
mira el futuro sin resentimientos.
Ahora que su alma esta calmada
te manda grandes besos de vainilla;
se acuesta a dormir con su manilla;
saca el escudo, muestra la espada.
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