El mentiroso
Poeta recién llegado
"Tú creías que era un sonajero,
y te quedaste muerto jugando con la lluvia"
Luis Pimentel
Llora el cielo tu inocencia
Los árboles se tiñen de luto por tu esperanza
Y la Ciudad Dormida se revuelve en su sueño
Cómo en la peor de las pesadillas
Quisiste adentrarte en las tinieblas de los mayores
Quisiste jugar al vil juego, desconociendo las reglas
Y hay cosas que un hombre no debería conocer
Hasta que la muerte no llame a su puerta
Pero tú insististe, tú insististe
¿Por qué insististe?
Y ahora el piano, solo en el salón,
busca un réquiem capaz de expresarte
Y ahora el aire, pesado y lento,
se llena del siniestro rumor de las siemprevivas
Mientras por tu pelo negro y corto
Se escabullen las horas que nunca has vivido
Mientras en el parque de un verde opaco
Tu silencio yace,
Empapado por la lluvia del otoño
Y la multitud te observa desde lejos
Sin atrever a entrar en tu santuario
Y a la vez gritan
¿por qué, por qué, por qué?
¡Si las escaleras del pazo
aún no conocen el tacto ligero de tus pies descalzos!
¡Si la vida aún espera, lúbrica,
que la mancilles con tus manos!
¡Si todos esperan
a que pongas tus ojos sobre ellos
para dar sus torpes pasos!
Y ahora
¿qué harán todos esos pájaros
que soñaban con despertar tus primaveras?
¿qué harán todos los ríos
que esperaban guiar tus sueños?
Y todo por querer saber
¡Todo por querer saber!
y te quedaste muerto jugando con la lluvia"
Luis Pimentel
Llora el cielo tu inocencia
Los árboles se tiñen de luto por tu esperanza
Y la Ciudad Dormida se revuelve en su sueño
Cómo en la peor de las pesadillas
Quisiste adentrarte en las tinieblas de los mayores
Quisiste jugar al vil juego, desconociendo las reglas
Y hay cosas que un hombre no debería conocer
Hasta que la muerte no llame a su puerta
Pero tú insististe, tú insististe
¿Por qué insististe?
Y ahora el piano, solo en el salón,
busca un réquiem capaz de expresarte
Y ahora el aire, pesado y lento,
se llena del siniestro rumor de las siemprevivas
Mientras por tu pelo negro y corto
Se escabullen las horas que nunca has vivido
Mientras en el parque de un verde opaco
Tu silencio yace,
Empapado por la lluvia del otoño
Y la multitud te observa desde lejos
Sin atrever a entrar en tu santuario
Y a la vez gritan
¿por qué, por qué, por qué?
¡Si las escaleras del pazo
aún no conocen el tacto ligero de tus pies descalzos!
¡Si la vida aún espera, lúbrica,
que la mancilles con tus manos!
¡Si todos esperan
a que pongas tus ojos sobre ellos
para dar sus torpes pasos!
Y ahora
¿qué harán todos esos pájaros
que soñaban con despertar tus primaveras?
¿qué harán todos los ríos
que esperaban guiar tus sueños?
Y todo por querer saber
¡Todo por querer saber!