Una vez más me quedo encantado con el sentido poético, altamente preciosista y ornado, con que dotas a tus versos para desplegarse poderosos y encantadores de serpientes ante quien ose declamarlos. Tantas veces que llego a tu espacio, tantas me voy recompensado. Me quedo principalmente con "esa cuna del filo del mis labios" sensual y fortísima metáfora cadenciosa para esas palabras, nombre propio recordado y repetido día tras día como si el arrullo a un recién nacido que no quiere ser despertado.
Hermoso poema para el que no te he podido dejar rep. Abrazos, Luis, sigue siendo ese fenomenal poeta y comunicador de sentimientos.