luis tejada
Exp..
EL OCASO DEL GUERRERO
El es el guerrero hijo de otro guerrero.
En sus ojos anidan las tormentas,
el parpadear impide que mojen su camisa verde oliva.
Los vientos huracanados barren las montañas y lo arrullan,
los sentimientos lo incendian,
la risa de los hermanos suaviza su piel de pergamino,
las lágrimas se descomponen
quebrando su llanto en mil pedazos.
Sabe que el águila que vuela sobre su cabeza es real,
el sol se oculta tras las montañas,
los muros de piedra caen
machacando sus pies de barro.
Se da cuenta que esta despierto
cuando una pluma le rasca la nariz.
Del monte parte una bala que se aloja en su frente,
piensa que está viejo y se consuela:
años atrás hubiera agachado la cabeza
El es el guerrero hijo de otro guerrero.
En sus ojos anidan las tormentas,
el parpadear impide que mojen su camisa verde oliva.
Los vientos huracanados barren las montañas y lo arrullan,
los sentimientos lo incendian,
la risa de los hermanos suaviza su piel de pergamino,
las lágrimas se descomponen
quebrando su llanto en mil pedazos.
Sabe que el águila que vuela sobre su cabeza es real,
el sol se oculta tras las montañas,
los muros de piedra caen
machacando sus pies de barro.
Se da cuenta que esta despierto
cuando una pluma le rasca la nariz.
Del monte parte una bala que se aloja en su frente,
piensa que está viejo y se consuela:
años atrás hubiera agachado la cabeza