...
En su triste desdicha
atesoró amargura,
en cuyos odres bebe
su corazón oscuro.
Su mirar vocifera
todo el odio del mundo
y en horriplente letra
maldice la existencia.
Cuantas almas heridas
en el Hades lamentan
no haber esclarecido
los misterios del alma.
Cruza el verbo la vida,
y el odio se trasluce
en la inconstante sombra
que avanza vertiginosa
hacia la muerte horrenda,
que es la muerte segunda.
german g
En su triste desdicha
atesoró amargura,
en cuyos odres bebe
su corazón oscuro.
Su mirar vocifera
todo el odio del mundo
y en horriplente letra
maldice la existencia.
Cuantas almas heridas
en el Hades lamentan
no haber esclarecido
los misterios del alma.
Cruza el verbo la vida,
y el odio se trasluce
en la inconstante sombra
que avanza vertiginosa
hacia la muerte horrenda,
que es la muerte segunda.
german g
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