Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Luego, la canción de alas amarillas
para que vueles cerquita de la ventana,
y los adioses de los dedos girando
hasta hacer la noche y desaparecer los barcos.
Y que pasadas las tres, ya sin ojos,
me mires desde las altas bardas
y empiecen los gatos a meterse
por las mangas de la camisa hueca.
Semanas de caminar tirando gasolina,
administrando miradas que se enchufan
a dispositivos de muecas salitrosas
y carentes de todo arte felatorio.
Y más antes que después,
remontando el histrionismo de poeta,
volver a sentir que la barba pica
y que a la mano en pena
le sobra tinta y le faltan tetas.
Entonces regresará el espíritu
a calarse sus amados huesos
y en la playa del gentío enorme
sacará su sol para replicar pupilas
donde felizmente volverá a equivocarse.
para que vueles cerquita de la ventana,
y los adioses de los dedos girando
hasta hacer la noche y desaparecer los barcos.
Y que pasadas las tres, ya sin ojos,
me mires desde las altas bardas
y empiecen los gatos a meterse
por las mangas de la camisa hueca.
Semanas de caminar tirando gasolina,
administrando miradas que se enchufan
a dispositivos de muecas salitrosas
y carentes de todo arte felatorio.
Y más antes que después,
remontando el histrionismo de poeta,
volver a sentir que la barba pica
y que a la mano en pena
le sobra tinta y le faltan tetas.
Entonces regresará el espíritu
a calarse sus amados huesos
y en la playa del gentío enorme
sacará su sol para replicar pupilas
donde felizmente volverá a equivocarse.
19 de abril de 2019
Última edición: