Amartemisa
Poetisa
Se pierde el aire entre las ramas.
Veinte olivos danzando
al atardecer somnoliento.
Mis ojos se engancharon
entre las hojas negras.
Sus sombras aceitadas enamoran.
Caen redondas a mis manos,
deshechas con la escarcha
que llora al otoño en su final.
Son sus ojos prisioneros
de la tierra mía castellana,
dulcemente, mirando al cielo.
Ese nombre tan versado,
de bocas mediterráneas, del mundo.
El carisma de un árbol que sonríe.
Apoyo mi costado en tu cuerpo
y me impregno de descanso, contigo
lenta, duermo cobijada en tu alma.
Verde estampa, verde nombre,
verdes tus hojas, verdes tus ojos,
verde la boca que te nombra.
Veinte olivos danzando
al atardecer somnoliento.
Mis ojos se engancharon
entre las hojas negras.
Sus sombras aceitadas enamoran.
Caen redondas a mis manos,
deshechas con la escarcha
que llora al otoño en su final.
Son sus ojos prisioneros
de la tierra mía castellana,
dulcemente, mirando al cielo.
Ese nombre tan versado,
de bocas mediterráneas, del mundo.
El carisma de un árbol que sonríe.
Apoyo mi costado en tu cuerpo
y me impregno de descanso, contigo
lenta, duermo cobijada en tu alma.
Verde estampa, verde nombre,
verdes tus hojas, verdes tus ojos,
verde la boca que te nombra.