Las hojas del olivo están secas
porque el agua ha olvidado
el camino recorrido desde las nubes
hacia el lugar donde sus raíces planta.
La tierra añora la nana
que entona el golpeteo de las gotas,
cual ángeles sin cielo que obedecer,
que bajan díscolas como alumnas
que al colegio no quieren volver.
La diosa que propicia el cambio,
de verano caluroso de azulado añil,
a gris, melancólico otoño,
acercándose a invierno pálido
cuando el año toca a su fin,
no contesta a plegaria alguna,
se ha vuelto reticente y dura,
pues su trabajo no quiere hacer.
porque el agua ha olvidado
el camino recorrido desde las nubes
hacia el lugar donde sus raíces planta.
La tierra añora la nana
que entona el golpeteo de las gotas,
cual ángeles sin cielo que obedecer,
que bajan díscolas como alumnas
que al colegio no quieren volver.
La diosa que propicia el cambio,
de verano caluroso de azulado añil,
a gris, melancólico otoño,
acercándose a invierno pálido
cuando el año toca a su fin,
no contesta a plegaria alguna,
se ha vuelto reticente y dura,
pues su trabajo no quiere hacer.