Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Ternura de acicate ,
bella y almendrada mirada sin gesto.
Tu delgadez en el columpio que
la niñez balancea hacia el recuerdo, hiere en lo hondo
de la virtud su tentación.
Y a membrilla disimulos en la membrana palpitante de la decepción sin inmiscuir su árbol
de la vida atacado en la poda.
La raíz arrancada brota de nuevo
en la confiada y balaustrada sabiduría de la calle del huérfano, pintura falsificada en el lloro ,termitas que en tu corazón de espinas devoran los sentimientos como miguitas de un río de pólvora encendiéndose en la distancia
que la memoria atribuye al gong infantil.
sin que la perpétua comisura de los labios haga adivinar los restos del pastel de cumpleaños,
arrinconando los lustros al precipicio de su mayoría de edad, donde militarmente,
la disciplina se come el orgullo del corazón.
Reservados todos los derechos©
bella y almendrada mirada sin gesto.
Tu delgadez en el columpio que
la niñez balancea hacia el recuerdo, hiere en lo hondo
de la virtud su tentación.
Y a membrilla disimulos en la membrana palpitante de la decepción sin inmiscuir su árbol
de la vida atacado en la poda.
La raíz arrancada brota de nuevo
en la confiada y balaustrada sabiduría de la calle del huérfano, pintura falsificada en el lloro ,termitas que en tu corazón de espinas devoran los sentimientos como miguitas de un río de pólvora encendiéndose en la distancia
que la memoria atribuye al gong infantil.
sin que la perpétua comisura de los labios haga adivinar los restos del pastel de cumpleaños,
arrinconando los lustros al precipicio de su mayoría de edad, donde militarmente,
la disciplina se come el orgullo del corazón.
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