Meigo
Poeta Reconocido
El origen de todo fue la prisa,
las ganas de guardar nuestro presente
como guarda el incienso los suspiros
en la mínima senda de ceniza.
A veces escarbamos en los sueños
la forma de acabar con los minutos,
y resulta que el pulso de los labios,
intuye una precaria sinfonía
de las manos curiosas de la Tierra,
El origen de todo fue la vida
y el fin es una copia en blanco y negro.
Este es mi mensaje nº 1000 y quería aprovecharlo para publicar un poema que me ha salido a vuelapluma.
las ganas de guardar nuestro presente
como guarda el incienso los suspiros
en la mínima senda de ceniza.
A veces escarbamos en los sueños
la forma de acabar con los minutos,
y resulta que el pulso de los labios,
intuye una precaria sinfonía
de las manos curiosas de la Tierra,
El origen de todo fue la vida
y el fin es una copia en blanco y negro.
Este es mi mensaje nº 1000 y quería aprovecharlo para publicar un poema que me ha salido a vuelapluma.