LOTO CON LETRAS
Echa a volar tus pájaros imaginarios
En la ermita de San Cristóbal, donde se divisa el dibujo de los pájaros, el remolino de viento y los dedos se encojen con el aire frío.
El aire sonroja las mejillas, mientras dibuja la silueta de la vegetación. Allí a cuatro mil metros, se duerme en las nubes, y el sol hace su hoguera en los huesos.
En aquella naturaleza donde el paisaje resalta las formas, se crea un dibujo especial.
En aquel horizonte se refleja el mundo interno. Donde el silencio se mece en el aliento del páramo.
El aire sonroja las mejillas, mientras dibuja la silueta de la vegetación. Allí a cuatro mil metros, se duerme en las nubes, y el sol hace su hoguera en los huesos.
En aquella naturaleza donde el paisaje resalta las formas, se crea un dibujo especial.
En aquel horizonte se refleja el mundo interno. Donde el silencio se mece en el aliento del páramo.