Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
El pasado se agolpa en sus estelas.
La historia va quedando sobre piedras.
Crece como las plantas, como hiedras
el aroma entre capas de entretelas.
El pasado habla el tono de su lengua.
Sonoridades, ritmo, tesitura.
Para algunos es solo la cultura,
más cual palabra, esa está que mengua.
Hay que probarlo in situ, costra dura.
Saborearle el jugo del tomate,
el pan con el aceite y luego escancia
en una copa el tinto, su jactancia.
Y a girar a ese ritmo que le late
en un tono que vibra en su espesura.
La historia va quedando sobre piedras.
Crece como las plantas, como hiedras
el aroma entre capas de entretelas.
El pasado habla el tono de su lengua.
Sonoridades, ritmo, tesitura.
Para algunos es solo la cultura,
más cual palabra, esa está que mengua.
Hay que probarlo in situ, costra dura.
Saborearle el jugo del tomate,
el pan con el aceite y luego escancia
en una copa el tinto, su jactancia.
Y a girar a ese ritmo que le late
en un tono que vibra en su espesura.
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