salgomanzano
Poeta veterano en el portal
El día nace...Sube la mañana...
De la calle vacío está el cemento.
Sale el paseador -hora temprana-.
Despejado tiene él el pensamiento.
Despertado ha salido de la sábana.
A flor de piel tiene él el sentimiento.
Anda y anda.Viste chaqueta de pana.
Hay palomas. Una vuela de ciento.
Amanece la claridad a esa hora
en que el basurero el asfalto barre
limpiando de papeles la Ciudad.
Paseando él va las calles ahora,
paseando la avenida Gayarre,
mirando de una joven la beldad.
(paseando sigue el paseador
viniéndole el pensar:
Los Hados sí determinan la vida
-cuán absurdo es vivir para morir-,
en el hacer que hacemos, en vivir
los días que transcurren hasta la ida.
Destinados somos en la venida,
estando en su cartilla el escribir
del Hado, que dirige el existir
de cada criatura en su edad vivida,
siendo los Hados -¿la Fatalidad?-
quienes programan el caminar diario
a lo largo del tiempo que vivimos,
encerrados todos en su oquedad,
no pudiendo hacer libre el ideario.
Por ellos predeterminados fuiimos.
De la calle vacío está el cemento.
Sale el paseador -hora temprana-.
Despejado tiene él el pensamiento.
Despertado ha salido de la sábana.
A flor de piel tiene él el sentimiento.
Anda y anda.Viste chaqueta de pana.
Hay palomas. Una vuela de ciento.
Amanece la claridad a esa hora
en que el basurero el asfalto barre
limpiando de papeles la Ciudad.
Paseando él va las calles ahora,
paseando la avenida Gayarre,
mirando de una joven la beldad.
(paseando sigue el paseador
viniéndole el pensar:
Los Hados sí determinan la vida
-cuán absurdo es vivir para morir-,
en el hacer que hacemos, en vivir
los días que transcurren hasta la ida.
Destinados somos en la venida,
estando en su cartilla el escribir
del Hado, que dirige el existir
de cada criatura en su edad vivida,
siendo los Hados -¿la Fatalidad?-
quienes programan el caminar diario
a lo largo del tiempo que vivimos,
encerrados todos en su oquedad,
no pudiendo hacer libre el ideario.
Por ellos predeterminados fuiimos.