amormejia
Poeta veterano en el portal
Se ha trillado el alma como el mismo arroz,
de sus campos extendidos hoy está exiliada,
del suelo mismo desprendida,
suelta como ventolera veraniega,
gélida como el glacial de la discordia…
Un alma divaga con suela desgastada,
como una manada de anhelos extinguidos,
hedionda más de derrota que a triunfos,
más diminuta que la ignorancia…
Qué más da, estamos y no estamos;
somos viajeros frecuentes de un latido
para terminar como un foco quemado por el tiempo.
No es invento, sino una realidad,
dichosos lo que pueden hoy,
porque del mañana nadie sabe
y de esta alma perdida ya sólo quedan pintadas
aquellas madrugadas de húmedas jornadas,
de suspiros y gemidos y sollozos…
Se trilla el alma; se despulpa,
se hace un crucigrama de experiencia
se despide quizá con un – ¡amén!,
quizá con un -- ¡hijoeputa!
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