Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal

IMAGEN DE LA RED
Estoy bajo la sombra de la higuera
dormitando la siesta vespertina,
como un huésped de estancia palatina
sobre cama lujosa y placentera.
Del espléndido otero en la ladera,
el frescor del regato se adivina,
prestando gran alivio en la calina
ya notable a final de primavera.
El rebaño que pace en la pradera
apartado a la fresca, en una esquina,
el calor de estas fechas mal tolera.
A punto de secarse la rivera,
la marcha al alto pasto se avecina
de la montaña verde que me espera.
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