C
Cisne
Invitado
 
Está extendido de las manos hasta el corazón
el orden cósmico esencial,
del número hasta el barro y la gema
palabra, llanto y sonrisa
cada arruga, refugio de un pensamiento
Puede ser el altar que nos engaña
o los suntuosos oros de los techados sobre los ojos
pero, cerrada la puerta, prorrumpe el alma-rasa
asamblea de almas que esperan respuestas,
pendientes de las rejillas apostólicas y muy romanas
¡ Ay padre mío!
¿cómo puede una ausencia llenarse
de túnicas y sombreros, si nada es presente,
si nada permanece hasta la concepción
si no que la resonancia indefinida de una voz
afloja en el murmullo de días sin aquel orden?
Y a ese, mi cuerpo de pan
así parejo a la muerte, así, neciamente efímero,
así estúpidamente refractario,
que habría podido extenderse también entre las maravillas
de un centro comercial
¡ Oh si! (habría podido, pero ha preferido podrirse
entre una polvera y una pistola).
A ese cuerpo, ¿Qué respondemos?
http://www.youtube.com/watch?v=XztB57BZMEo
veer video 
 
Sebastiano.
Me parece que tus versos nos hablan de un órden universal.
el ser humano siempre a la búsqueda de llenar espacios, y en esa búsqueda podemos confundirnos y querer llenar esos espacios con cosas vanas y superficiales, pues lo auténtico y verdadero va mucho más alla de las cosas físicas.
Es mi sencilla apreciación.
Estrellas a tu pluma profunda y hermosa.
Abrazos fuertes.
Ana