Andres Maizel
Poeta fiel al portal
El fanatismo religioso, motivado por creencias de culturas diferentes, constituye un extremo intolerante que llega al punto de un maltrato persistente hacia una o más personas, negando así, beneficios y derechos de distintas libertades civiles, puede también implicar la confiscación de bienes, destrucción de propiedades o incitamiento al odio, entre otras cosas; la religión la adoptaron y la crearon por miedo a afrontar la muerte, con principios morales, hace que la gente siga, pero, precisamente porque las religiones son fuentes tan poderosas, de moralidad y sentido comunitario, se convirtieron con demasiada facilidad en vehículos para huir de la impotencia y muchas veces se manifiesta en opresión e imposición de jerarquías; en el mundo que vivimos, personas de distintas étnicas y religiosas, son temibles, se aferran a una ideología que la consideran verdadera y única, colocando así, por debajo a los que no abracen esa religión; dichas ideas suelen alimentar la intolerancia y la falta de respeto, recalcando a las demás como falsas y con fallos morales, este pensamiento es una amenaza para las sociedades liberales, construidas sobre la libertad e igualdad, hay que tener muy en cuenta que Dios no es religión, el día que el mundo no se limite a libros obsoletos, estaremos en paz y viviremos con igualdad con nuestros semejantes.