rafael tato
Poeta fiel al portal
EL PERDÓN DEL AMOR
Poso en tu boca
saliva de barbecho y luna,
con el peso de mis labios
amapolas negras,
deletreando tu mirada
infiel e impura,
mares de odio derramo
sobre tus praderas.
Destello agresivo
engarzo en mi lengua,
con pupila de cuervo
hambriento y deshecho;
en vocablos de sangre
desafiante y sin tregua,
vengo tu engaño
como fiera ciega en acecho.
Me siento lava del tiempo,
tormenta sin cauce,
caníbal sempiterno
triturando tus huesos;
precluído razonamiento
humano y atorrante,
águila, pico de espinas
hurgando tu cuerpo.
Bajo la ley clonada
del dolor y el instinto,
ahogo mi pena con furor
de fuego y trueno;
glorias profanas invaden
razón y recintos,
extraño ser sin conciencia,
taladra tu aliento.
Ya fundido en una hoguera
de silencios y de muerte,
a veces cuerdo con puñal
de estrellas y de besos,
más allá del odio
con un amor
que todo lo envuelve,
leo en tu mirada
que me dices:
¡Amor, no hagas eso!
Y al querer fundir
mi beso de sierpe,
cuchillo de roca,
sobre tus delirantes labios
rojos, curvos, carnudos,
queriéndote matar,
pecado simiente loca,
¡Me abstengo!
pues mi corazón quiso...Quiere...
¡Y YA NO PUDO!
Tato Ospina
DRA
Colombia
Poso en tu boca
saliva de barbecho y luna,
con el peso de mis labios
amapolas negras,
deletreando tu mirada
infiel e impura,
mares de odio derramo
sobre tus praderas.
Destello agresivo
engarzo en mi lengua,
con pupila de cuervo
hambriento y deshecho;
en vocablos de sangre
desafiante y sin tregua,
vengo tu engaño
como fiera ciega en acecho.
Me siento lava del tiempo,
tormenta sin cauce,
caníbal sempiterno
triturando tus huesos;
precluído razonamiento
humano y atorrante,
águila, pico de espinas
hurgando tu cuerpo.
Bajo la ley clonada
del dolor y el instinto,
ahogo mi pena con furor
de fuego y trueno;
glorias profanas invaden
razón y recintos,
extraño ser sin conciencia,
taladra tu aliento.
Ya fundido en una hoguera
de silencios y de muerte,
a veces cuerdo con puñal
de estrellas y de besos,
más allá del odio
con un amor
que todo lo envuelve,
leo en tu mirada
que me dices:
¡Amor, no hagas eso!
Y al querer fundir
mi beso de sierpe,
cuchillo de roca,
sobre tus delirantes labios
rojos, curvos, carnudos,
queriéndote matar,
pecado simiente loca,
¡Me abstengo!
pues mi corazón quiso...Quiere...
¡Y YA NO PUDO!
Tato Ospina
DRA
Colombia