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El perfume de las cosas sencillas

Teo Moran

Poeta fiel al portal
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La tarde lleva un dulce aroma
a risas infantiles y golondrinas,
a pan recién hecho y a encina,
y junto al río, una fragancia a nostalgia
donde el chopo apartado y dormido
espera a mi regreso, a mi sombra
triste y canosa, a mi piel ya curtida,
verme llegar a través del trigal
vestido con mi ropa ajada de domingo.
La tarde lleva la febril ausencia
encaramada en las altas barandas,
escarcha blanca en los fríos caminos,
y en el corazón, la melodía del latido
que tras los versos nace y muere,
que tras el recuerdo huye alocadamente
fabricando en el alma letras antiguas,
dando forma a los mustios girasoles,
otro año que segados morirán impasibles,
y el sol abatido huirá por entre las nubes
donde los buitres negros hacen vigilia,
ellos igualmente nos darán su perfume.
La tarde lleva un dulce aroma a café,
mientras en el parque, las gotas de lluvia
apenas empujan al columpio hoy vacío,
los tejados, con sus tejas mojadas
resguardan el perfume de las cosas sencillas,
las aceras, ahora desiertas, huelen a verano
que lacónicamente dará paso al otoño,
son el lecho de las hojas rotas por el viento,
desamparadas sin el cobijo del árbol,
arrancadas de sus torcidas ramas
dejando en el corazón estos tristes versos,
en el alma, la semilla granada de sus labios,
y en la piel, el aroma sublime de mujer.
Hay tardes amor, como esta, con tu ausencia,
en la cual el mundo parece no tener sentido,
donde la lluvia da vida al campo vacío
y la gente son todos unos desconocidos,
intento con estas letras recordar tu aroma
sin saber que él siempre está conmigo.
 
Entrañable tu poema, con ese aroma a nostalgia que nos proporcionan
tan hermosas evocaciones, porque hay momento que guardamos muy
profundamente en el alma para atesorarlos, para tenerlos de salvavida
en esos trayectos de tardes solitarias. Me ha encantado leerte querido
Teo, tus letras dejan huella. Besitos apretados en tus mejillas.
 
En esta mañana de domingo por llover leerte es como caminar tomados de la mano compartiendo ese paisaje de las cosas simples tan cotidiano tan hermoso y al final saber que... eso es el amor...el perfume que llevamos dentro ...nuestra esencia...
de más está decirte que me hechizaron tus letras...
Aplausos...Bravo...bravo...
un abrazo cálido
 
Entrañable tu poema, con ese aroma a nostalgia que nos proporcionan
tan hermosas evocaciones, porque hay momento que guardamos muy
profundamente en el alma para atesorarlos, para tenerlos de salvavida
en esos trayectos de tardes solitarias. Me ha encantado leerte querido
Teo, tus letras dejan huella. Besitos apretados en tus mejillas.
Muchas gracias poeta por tus hermosas palabras y por tu tiempo.
Un abrazo Anamer por tu comentario.
 
En esta mañana de domingo por llover leerte es como caminar tomados de la mano compartiendo ese paisaje de las cosas simples tan cotidiano tan hermoso y al final saber que... eso es el amor...el perfume que llevamos dentro ...nuestra esencia...
de más está decirte que me hechizaron tus letras...
Aplausos...Bravo...bravo...
un abrazo cálido
Ha compuesto una sonrisa en mis labios por tus palabras, aquí últimamente solo hace eso...llover.
También la lluvia lleva ese perfume a nostalgia.
Un abrazo Luna roja y gracias de nuevo.
 
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La tarde lleva un dulce aroma
a risas infantiles y golondrinas,
a pan recién hecho y a encina,
y junto al río, una fragancia a nostalgia
donde el chopo apartado y dormido
espera a mi regreso, a mi sombra
triste y canosa, a mi piel ya curtida,
verme llegar a través del trigal
vestido con mi ropa ajada de domingo.
La tarde lleva la febril ausencia
encaramada en las altas barandas,
escarcha blanca en los fríos caminos,
y en el corazón, la melodía del latido
que tras los versos nace y muere,
que tras el recuerdo huye alocadamente
fabricando en el alma letras antiguas,
dando forma a los mustios girasoles,
otro año que segados morirán impasibles,
y el sol abatido huirá por entre las nubes
donde los buitres negros hacen vigilia,
ellos igualmente nos darán su perfume.
La tarde lleva un dulce aroma a café,
mientras en el parque, las gotas de lluvia
apenas empujan al columpio hoy vacío,
los tejados, con sus tejas mojadas
resguardan el perfume de las cosas sencillas,
las aceras, ahora desiertas, huelen a verano
que lacónicamente dará paso al otoño,
son el lecho de las hojas rotas por el viento,
desamparadas sin el cobijo del árbol,
arrancadas de sus torcidas ramas
dejando en el corazón estos tristes versos,
en el alma, la semilla granada de sus labios,
y en la piel, el aroma sublime de mujer.
Hay tardes amor, como esta, con tu ausencia,
en la cual el mundo parece no tener sentido,
donde la lluvia da vida al campo vacío
y la gente son todos unos desconocidos,
intento con estas letras recordar tu aroma
sin saber que él siempre está conmigo.


Poema que deja profunda huella. aromas de nostalgias para
evocar todos esos momentos que se aferran en el alma..., ellos
son como el puerto para afincarse en los momentos de soledad.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Me encanta como nos escribes Teo. Me gusto mucho. Pareces saber cosas que nadie mas sabe eres inteligente, sabio..... .....Gracias por compartir tu poema
Muchas gracias por tus palabras poeta, han puesto una sonrisa en mis labios, y siento decepcionarte porque no soy esos adjetivos tan grandes, quizá será la experiencia de la vida la que me ha enseñado o mejor, me ha dado la asignatura más difícil, la de perder, y algunas veces obtener alguna victoria, también tener la posibilidad gracias a la escritura a mostrar aquello que veo y me hace sentir.
Reitero poeta mis gracias por tus palabras y por poner una sonrisa en mi cara.
Un cordial abrazo.
 
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La tarde lleva un dulce aroma
a risas infantiles y golondrinas,
a pan recién hecho y a encina,
y junto al río, una fragancia a nostalgia
donde el chopo apartado y dormido
espera a mi regreso, a mi sombra
triste y canosa, a mi piel ya curtida,
verme llegar a través del trigal
vestido con mi ropa ajada de domingo.
La tarde lleva la febril ausencia
encaramada en las altas barandas,
escarcha blanca en los fríos caminos,
y en el corazón, la melodía del latido
que tras los versos nace y muere,
que tras el recuerdo huye alocadamente
fabricando en el alma letras antiguas,
dando forma a los mustios girasoles,
otro año que segados morirán impasibles,
y el sol abatido huirá por entre las nubes
donde los buitres negros hacen vigilia,
ellos igualmente nos darán su perfume.
La tarde lleva un dulce aroma a café,
mientras en el parque, las gotas de lluvia
apenas empujan al columpio hoy vacío,
los tejados, con sus tejas mojadas
resguardan el perfume de las cosas sencillas,
las aceras, ahora desiertas, huelen a verano
que lacónicamente dará paso al otoño,
son el lecho de las hojas rotas por el viento,
desamparadas sin el cobijo del árbol,
arrancadas de sus torcidas ramas
dejando en el corazón estos tristes versos,
en el alma, la semilla granada de sus labios,
y en la piel, el aroma sublime de mujer.
Hay tardes amor, como esta, con tu ausencia,
en la cual el mundo parece no tener sentido,
donde la lluvia da vida al campo vacío
y la gente son todos unos desconocidos,
intento con estas letras recordar tu aroma
sin saber que él siempre está conmigo.

Hermosas letras inspiradas, un gusto pasar por aqui y dejar mi huellita! Saludos desde la distancia
 
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