El perro abandonado

Mary Mura

Poeta veterano en el portal
El perro abandonado

Pobre perro abandonado
que vaga por los senderos
cuando la crueldad de su amo
lo dejó triste y enfermo.

Allí en un rincón tirado
sin agua y sin alimento
solo veía la imagen
del auto que salió huyendo.

Cómo ha podido aquel hombre
sin piedad abrir la puerta
arrojando a su cachorro
sin siquiera darse vuelta.

No recordó que de joven
fue juguete de sus chicos
que al volver de su trabajo
lo esperó junto a sus hijos.

Dijo ser de su familia
en épocas muy lejanas
cuando saltando en sus camas
lo saludaba con prisa.

El hombre en algún momento
ni siquiera es animal
usa todo sin prejuicio
hasta el momento final.


Moraleja: El hombre único animal del planeta, que mata porque si y destruye sin piedad. Parece una ironía pero es la realidad.


Mary´Mura´

perro_abandonado.jpg
 
Última edición:
Me emocionó este poema y con lo que me gustan los perros mas tristeza me dio, esa cruda y sentida realidad.
Te comparto un escrito muy famoso que se lee por muchos lados desde bastante tiempo, lo escribió un escritor anónimo. Tu poema tiene la misma certera moraleja. Te vuelvo a decir que me encantó y me emocionó.
Un abrazo grande poetisa.

[FONT=&quot]El diario de un perro: [FONT=&quot]

Semana 1:
Hoy cumplí una semana de nacido, ¡Qué alegría haber llegado a este mundo!

Mes 01:
Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.

Mes 02:
Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta y con sus ojos me dijo adiós, esperando que mi nueva "familia humana" me cuidara tan bien como ella lo había hecho.

Mes 04:
He crecido rápido; todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para
mí son como "hermanitos". Somos muy inquietos, ellos me jalan la cola y yo les muerdo jugando.

Mes 05:
Hoy me regalaron. Mi ama se molestó porque me hice "pipí" dentro de la casa; pero nunca me habían dicho dónde debo hacerlo. Además duermo en la recámara... y ya no me aguantaba!

Mes 06:
Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido. Creo que mi familia humana me quiere y me consiente mucho.
Cuando están comiendo me convidan. El patio es para mí solito y me doy vuelo escarbando como mis antepasados los lobos, cuando esconden la comida.
Nunca me educan. Ha de estar bien todo lo que hago.

Mes 12:
Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos pensaban. ¡Qué orgullosos se deben de sentir de mí!

Mes 13:
Qué mal me sentí hoy. "Mi hermanito" me quitó la pelota. Yo nunca agarro sus juguetes. Así que se la quité. Pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes así que lo lastimé sin querer. Después del susto, me encadenaron casi sin poderme mover al rayo del sol. Dicen que van a tenerme en observación y que soy ingrato. No entiendo nada de lo que pasa.

Mes 15:
Ya nada es igual... vivo en la azotea. Me siento muy solo, mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed. Cuando llueve no tengo techo que me cobije.

Mes 16:
Hoy me bajaron de la azotea. De seguro mi familia me perdonó y me puse tan contento que daba saltos de gusto. Mi rabo parecía reguilete. Encima de eso, me van a llevar con ellos de paseo. Nos enfilamos hacia la carretera y de repente se pararon. Abrieron la puerta y yo me bajé feliz creyendo que haríamos nuestro "día de campo". No comprendo por qué cerraron la puerta y se fueron. "¡Oigan, esperen!" Se... se olvidan de mí. Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas. Mi angustia crecía al darme cuenta, que casi me desvanecía y ellos no se detenían: me habían olvidado.

Mes 17:
He tratado en vano de buscar el camino de regreso a casa. Me siento y estoy perdido. En mi sendero hay gente de buen corazón
que me ve con tristeza y me da algo de comer. Yo les agradezco con mi mirada y desde el fondo con mi alma. Yo quisiera que me adoptaran y sería leal como ninguno. Pero solo dicen "pobre perrito", se ha de haber perdido.

Mes 18:
El otro día pasé por una escuela y vi a muchos niños y jóvenes como mis "hermanitos". Me acerqué, y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras "a ver quien tenía mejor puntería". Una de esas piedras me lastimó el ojo y desde entonces ya no veo con él.

Mes 19:
Parece mentira, cuando estaba más bonito se compadecían más de mí. Ya estoy muy flaco; mi aspecto ha cambiado. Perdí mi ojo
y la gente más bien me saca a escobazos cuando pretendo echarme en una pequeña sombra.

Mes 20:
Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar la calle por donde pasan los coches, uno me arrolló. Según yo estaba en un lugar seguro llamado "cuneta", pero nunca olvidaré la mirada de satisfacción del conductor, que hasta se ladeó con tal de centrarme. Ojalá me hubiera matado, pero solo me dislocó la cadera. El dolor es terrible, mis patas traseras no me responden y con dificultades me arrastré hacia un poco de hierba a ladera del camino.

Mes 21:
Tengo 10 días bajo el sol, la lluvia, el frío, sin comer. Ya no me puedo mover. El dolor es insoportable. Me siento muy mal; quedé en un lugar húmedo y parece que hasta mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa y ni me ve; otras dicen: "No te acerques". Ya casi estoy inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos. La dulzura de su voz me hizo reaccionar. "Pobre perrito, mira como te han dejado", decía... junto a ella venía un señor de bata blanca, empezó a tocarme y dijo: "Lo siento señora, pero este perro ya no tiene remedio, es mejor que deje de sufrir." A la gentil dama se le salieron las lágrimas y asintió. Como pude, moví el rabo y la miré agradeciéndole me ayudara a descansar. Solo sentí el piquete de la inyección y me dormí para siempre pensando en por qué tuve que nacer si nadie me quería.

* * *

La solución no es echar un perro a la calle, sino educarlo. No conviertas en problema una grata compañía. Ayuda a abrir conciencia y así poder acabar con el problema de los perros callejeros. Las mascotas te lo agradecerán.
 
Me emocionó este poema y con lo que me gustan los perros mas tristeza me dio, esa cruda y sentida realidad.
Te comparto un escrito muy famoso que se lee por muchos lados desde bastante tiempo, lo escribió un escritor anónimo. Tu poema tiene la misma certera moraleja. Te vuelvo a decir que me encantó y me emocionó.
Un abrazo grande poetisa.

El diario de un perro:

Semana 1:
Hoy cumplí una semana de nacido, ¡Qué alegría haber llegado a este mundo!

Mes 01:
Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.

Mes 02:
Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta y con sus ojos me dijo adiós, esperando que mi nueva "familia humana" me cuidara tan bien como ella lo había hecho.

Mes 04:
He crecido rápido; todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para
mí son como "hermanitos". Somos muy inquietos, ellos me jalan la cola y yo les muerdo jugando.

Mes 05:
Hoy me regalaron. Mi ama se molestó porque me hice "pipí" dentro de la casa; pero nunca me habían dicho dónde debo hacerlo. Además duermo en la recámara... y ya no me aguantaba!

Mes 06:
Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido. Creo que mi familia humana me quiere y me consiente mucho.
Cuando están comiendo me convidan. El patio es para mí solito y me doy vuelo escarbando como mis antepasados los lobos, cuando esconden la comida.
Nunca me educan. Ha de estar bien todo lo que hago.

Mes 12:
Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos pensaban. ¡Qué orgullosos se deben de sentir de mí!

Mes 13:
Qué mal me sentí hoy. "Mi hermanito" me quitó la pelota. Yo nunca agarro sus juguetes. Así que se la quité. Pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes así que lo lastimé sin querer. Después del susto, me encadenaron casi sin poderme mover al rayo del sol. Dicen que van a tenerme en observación y que soy ingrato. No entiendo nada de lo que pasa.

Mes 15:
Ya nada es igual... vivo en la azotea. Me siento muy solo, mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed. Cuando llueve no tengo techo que me cobije.

Mes 16:
Hoy me bajaron de la azotea. De seguro mi familia me perdonó y me puse tan contento que daba saltos de gusto. Mi rabo parecía reguilete. Encima de eso, me van a llevar con ellos de paseo. Nos enfilamos hacia la carretera y de repente se pararon. Abrieron la puerta y yo me bajé feliz creyendo que haríamos nuestro "día de campo". No comprendo por qué cerraron la puerta y se fueron. "¡Oigan, esperen!" Se... se olvidan de mí. Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas. Mi angustia crecía al darme cuenta, que casi me desvanecía y ellos no se detenían: me habían olvidado.

Mes 17:
He tratado en vano de buscar el camino de regreso a casa. Me siento y estoy perdido. En mi sendero hay gente de buen corazón
que me ve con tristeza y me da algo de comer. Yo les agradezco con mi mirada y desde el fondo con mi alma. Yo quisiera que me adoptaran y sería leal como ninguno. Pero solo dicen "pobre perrito", se ha de haber perdido.

Mes 18:
El otro día pasé por una escuela y vi a muchos niños y jóvenes como mis "hermanitos". Me acerqué, y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras "a ver quien tenía mejor puntería". Una de esas piedras me lastimó el ojo y desde entonces ya no veo con él.

Mes 19:
Parece mentira, cuando estaba más bonito se compadecían más de mí. Ya estoy muy flaco; mi aspecto ha cambiado. Perdí mi ojo
y la gente más bien me saca a escobazos cuando pretendo echarme en una pequeña sombra.

Mes 20:
Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar la calle por donde pasan los coches, uno me arrolló. Según yo estaba en un lugar seguro llamado "cuneta", pero nunca olvidaré la mirada de satisfacción del conductor, que hasta se ladeó con tal de centrarme. Ojalá me hubiera matado, pero solo me dislocó la cadera. El dolor es terrible, mis patas traseras no me responden y con dificultades me arrastré hacia un poco de hierba a ladera del camino.

Mes 21:
Tengo 10 días bajo el sol, la lluvia, el frío, sin comer. Ya no me puedo mover. El dolor es insoportable. Me siento muy mal; quedé en un lugar húmedo y parece que hasta mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa y ni me ve; otras dicen: "No te acerques". Ya casi estoy inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos. La dulzura de su voz me hizo reaccionar. "Pobre perrito, mira como te han dejado", decía... junto a ella venía un señor de bata blanca, empezó a tocarme y dijo: "Lo siento señora, pero este perro ya no tiene remedio, es mejor que deje de sufrir." A la gentil dama se le salieron las lágrimas y asintió. Como pude, moví el rabo y la miré agradeciéndole me ayudara a descansar. Solo sentí el piquete de la inyección y me dormí para siempre pensando en por qué tuve que nacer si nadie me quería.

* * *

La solución no es echar un perro a la calle, sino educarlo. No conviertas en problema una grata compañía. Ayuda a abrir conciencia y así poder acabar con el problema de los perros callejeros. Las mascotas te lo agradecerán.


Leí tu comentario y me has emocionado sobremanera!!!
No pe pude dejar reputación, mas me pongo de pie y te aplauso...
GENIAL!!!

aplausos.gif~c200
 
Danie ,que bueno que me hayas hecho conocer esa historia no la conocia ,que tristeza te juro que mientras la leia las lagrimas bañaron mi cara .Gracias amigo por tu sensibilidad .abrazo

mary mura
 
Que triste realidad....yo tengo dos perros chihuahua
y los quiero mucho.
Son fieles y una gran compania en la tristeza y la alegria.
Un placer leerte.
 
Esto me estremece pues, de solo leerlo, me imagino como hubiera sido si lo veo. Para mí son gentes tan desgraciados de alma que ellos merecerían ser abandonados y sin ningún cargo en la conciencia. Mejor ni pienso porque de lo contrario esta noche tendré pesadillas. Lo único que sé es que la vida cobra y AQUÍ. Triste poema, Mary. Saludos. Muchas gracias.
 
Mary Mura mucha sensibilidad, en tus letras, todo aquel que tiene ese amor por los animales ya ha aprendido algo en la vida a cuidar, a tener amor, mientras más destruye el hombre, mas destruye la naturaleza. Abrazos
 
Los perros son mucho mejores
amigos que muchos hombres
que `parecen guardar en su corazón
tan solo odio y sinrazón.
Un beso amiga querida,
me ha encantado leerte, te dejo reputación.
 
Dulcinista tienes mucha razón, sino solo con mirar de lo que es capas el hombre te das cuenta que el amimal tiene a veses mejores sentimientos por no decir siempre

mary mary
 
El perro abandonado

Pobre perro abandonado
que vaga por los senderos
cuando la crueldad de su amo
lo dejó triste y enfermo.

Allí en un rincón tirado
sin agua y sin alimento
solo veía la imagen
del auto que salió huyendo.

Cómo ha podido aquel hombre
sin piedad abrir la puerta
arrojando a su cachorro
sin siquiera darse vuelta.

No recordó que de joven
fue juguete de sus chicos
que al volver de su trabajo
lo esperó junto a sus hijos.

Dijo ser de su familia
en épocas muy lejanas
cuando saltando en sus camas
lo saludaba con prisa.

El hombre en algún momento
ni siquiera es animal
usa todo sin prejuicio
hasta el momento final.


Moraleja: El hombre único animal del planeta, que mata porque si y destruye sin piedad. Parece una ironía pero es la realidad.


Mary´Mura´

URL]
Tristes versos que van dejando una extendida materia de
condescendencia, fragancia sutil para enredarse en esos
ojos que claman necesidad de sentimientos.
me gustó. saludos amables de luzyabsenta
 

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