jorgeflores55
Poeta adicto al portal
EL PIROPO

Bella estrella que vas, radiante en cada paso,
tan perfecta y fugaz, el cielo de mi ocaso.
Dì quièn pudiera estar en tu mirar de diosa,
ser fuerte palpitar de tu ansia misteriosa.
Es mi alma al reflejar tu sonrisa preciosa
que vuelve a saborear la vida en toda cosa.
Tu luz y majestad me envuelven como un lazo,
cuando al verte pasar me sueno en tu regazo.
Màs ante tu belleza, parece que es el caso,
morir o dar batalla se apura en desafìo
si la razòn se calla callando el amor mìo.
Y al decir cuanto siento me tema yo el fracaso
al venir tan desarmado ciego como un topo
por darte el corazòn...muriendo en un piropo:
Si en tan sòlo una mirada
me descubro que soy nada
si no tengo tu presencia
me devoro con tu ausencia.
Y no hay nada en este mundo
que parezca asì imposible
si por tì mi amor profundo
es capaz, es imbatible.
Son tus labios mi tormento,
tus suspiros son mi aliento.
Tu sonrisa mi alma llena
como un canto de sirena.
Y si sòlo fuera un rey
ofrecerte mi corona
que mi orgullo me perdona
ser esclavo de tu ley.

Bella estrella que vas, radiante en cada paso,
tan perfecta y fugaz, el cielo de mi ocaso.
Dì quièn pudiera estar en tu mirar de diosa,
ser fuerte palpitar de tu ansia misteriosa.
Es mi alma al reflejar tu sonrisa preciosa
que vuelve a saborear la vida en toda cosa.
Tu luz y majestad me envuelven como un lazo,
cuando al verte pasar me sueno en tu regazo.
Màs ante tu belleza, parece que es el caso,
morir o dar batalla se apura en desafìo
si la razòn se calla callando el amor mìo.
Y al decir cuanto siento me tema yo el fracaso
al venir tan desarmado ciego como un topo
por darte el corazòn...muriendo en un piropo:
Si en tan sòlo una mirada
me descubro que soy nada
si no tengo tu presencia
me devoro con tu ausencia.
Y no hay nada en este mundo
que parezca asì imposible
si por tì mi amor profundo
es capaz, es imbatible.
Son tus labios mi tormento,
tus suspiros son mi aliento.
Tu sonrisa mi alma llena
como un canto de sirena.
Y si sòlo fuera un rey
ofrecerte mi corona
que mi orgullo me perdona
ser esclavo de tu ley.
Última edición: