Es tan delicado el paso
del pisar de mi morena,
es tan leve su pisar,
que la comparo yo a ella,
con los pájaros del cielo,
con los peces de la mar,
cuando mi morena pisa,
se balancea su cuerpo
como se mueven las flores,
con un simple movimiento,
sacudiéndose el aroma
cuando las cimbrea el viento,
esta morena que tengo,
me tiene “sorbío” el seso,
cuando la veo acercarse
rebozante del deseo
de colgarse de mi cuello
y hacerme entrega de un beso,
me muero por mi morena
por mi morena me muero,
no creo que nadie quiera
tanto como yo la quiero,
me muero por mi morena
Dios mío, como la quiero.
del pisar de mi morena,
es tan leve su pisar,
que la comparo yo a ella,
con los pájaros del cielo,
con los peces de la mar,
cuando mi morena pisa,
se balancea su cuerpo
como se mueven las flores,
con un simple movimiento,
sacudiéndose el aroma
cuando las cimbrea el viento,
esta morena que tengo,
me tiene “sorbío” el seso,
cuando la veo acercarse
rebozante del deseo
de colgarse de mi cuello
y hacerme entrega de un beso,
me muero por mi morena
por mi morena me muero,
no creo que nadie quiera
tanto como yo la quiero,
me muero por mi morena
Dios mío, como la quiero.