ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL Poeta Pedorro
Sin temor al ridículo grosero
ni a caer en la máxima deshonra
escribí mil mierdas bien pedorras
con dedicación parcial apresurada
fingido esfuerzo que hube declamado
y osadía menor sin riesgo ni acechanza
y luego reincido nuevamente
haciendo caso omiso a la experiencia
incompleta, insuficiente y mal habida
y al consejo de doctos y bien intencionados
Lastimo los versos, las palabras y las letras
horado pretenciosamente temas nobles:
El Amor, la Vida, la Injusticia,
Dios, el Universo y sus lugares,
La Verdad, la Muerte y la Historia
y otros tantos que en desidia no recuerdo
pues jactanciosamente he abordado
vestido con ropajes alquilados
de escritor y de poeta dedicado
(dicho sea de paso, alquiler que no he pagado)
consciente o inconsciente ¡¿qué más da?!
de mi liviandad superflua y descosida
Y aquí estoy nuevamente en insistencia
para solaz de críticos improvisados,
para defraudar a exploradores de poesía
o para párvulos ingenuos y desesperados
que buscan consuelo en letras pobres
mal acomodadas y aún vacías
Consuelo, comprensión o empatía
que no hallarán en estas letras mías...
Sin pedir disculpas por abusos ejercidos
doy ahora por finalizada esta diatriba
mientras me apronto sin culpa ni vergüenza
a acometer mi próxima herejía.
Sin temor al ridículo grosero
ni a caer en la máxima deshonra
escribí mil mierdas bien pedorras
con dedicación parcial apresurada
fingido esfuerzo que hube declamado
y osadía menor sin riesgo ni acechanza
y luego reincido nuevamente
haciendo caso omiso a la experiencia
incompleta, insuficiente y mal habida
y al consejo de doctos y bien intencionados
Lastimo los versos, las palabras y las letras
horado pretenciosamente temas nobles:
El Amor, la Vida, la Injusticia,
Dios, el Universo y sus lugares,
La Verdad, la Muerte y la Historia
y otros tantos que en desidia no recuerdo
pues jactanciosamente he abordado
vestido con ropajes alquilados
de escritor y de poeta dedicado
(dicho sea de paso, alquiler que no he pagado)
consciente o inconsciente ¡¿qué más da?!
de mi liviandad superflua y descosida
Y aquí estoy nuevamente en insistencia
para solaz de críticos improvisados,
para defraudar a exploradores de poesía
o para párvulos ingenuos y desesperados
que buscan consuelo en letras pobres
mal acomodadas y aún vacías
Consuelo, comprensión o empatía
que no hallarán en estas letras mías...
Sin pedir disculpas por abusos ejercidos
doy ahora por finalizada esta diatriba
mientras me apronto sin culpa ni vergüenza
a acometer mi próxima herejía.
Última edición: