Poetita azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL POETA Y EL POLÍTICO.
Poeta y político toman el rumbo de su vida...
Aunque diferentes hay hilos que siempre los une,
ambos construyen, imaginan mundos de fuerza escondida,
ambos construyen mundos llenos de utopías
pero hay una cosa que los separa todo.
El poeta vislumbra seres y el político sueña con súbditos.
El poeta ve a su tierra como la más bella
es el sentimiento infinito que trata de reflejarlo
a moldearlo como si fuera una estrella
y describirla hasta en la más dura piedra.
El político mira desde fuera qué es lo que hay en ella.
El poeta ama a su nación como si fuera su amada,
en cambio el político;
ama a su nación hasta que haya plata.
El poeta ama a su patria como a su propia vida,
el político se sirve de ella, luego se olvida.
No interesa si hay niños, si hay ancianos
en las calles pidiendo migajas de comida.
El poeta deja fluir a la naturaleza, deja florecer los campos,
no pide nada a cambio, salvo la felicidad interior.
El político todo quiere y a todo costo, ofrece todo
y todo da hasta conseguir su objetivo y triunfar.
Pero olvida de las pequeñas cosas que la engrandecerán
Cierra el puño a voluntad, hasta ahogar a su pueblo
¡Cuál pequeña flor en el florero se va marchitar
y quizá hasta las podrá matar!
¿QUÉ EXTRAÑO ES EL MUNDO?
Que les ofrecen de todo como a la amada que se niega amar.
Bajo el Nombre de Poetita azul®/RESERVADOS TODOS LOS
DERECHOS© W.J.V.®.
imagen web
Poeta y político toman el rumbo de su vida...
Aunque diferentes hay hilos que siempre los une,
ambos construyen, imaginan mundos de fuerza escondida,
ambos construyen mundos llenos de utopías
pero hay una cosa que los separa todo.
El poeta vislumbra seres y el político sueña con súbditos.
El poeta ve a su tierra como la más bella
es el sentimiento infinito que trata de reflejarlo
a moldearlo como si fuera una estrella
y describirla hasta en la más dura piedra.
El político mira desde fuera qué es lo que hay en ella.
El poeta ama a su nación como si fuera su amada,
en cambio el político;
ama a su nación hasta que haya plata.
El poeta ama a su patria como a su propia vida,
el político se sirve de ella, luego se olvida.
No interesa si hay niños, si hay ancianos
en las calles pidiendo migajas de comida.
El poeta deja fluir a la naturaleza, deja florecer los campos,
no pide nada a cambio, salvo la felicidad interior.
El político todo quiere y a todo costo, ofrece todo
y todo da hasta conseguir su objetivo y triunfar.
Pero olvida de las pequeñas cosas que la engrandecerán
Cierra el puño a voluntad, hasta ahogar a su pueblo
¡Cuál pequeña flor en el florero se va marchitar
y quizá hasta las podrá matar!
¿QUÉ EXTRAÑO ES EL MUNDO?
Que les ofrecen de todo como a la amada que se niega amar.
Bajo el Nombre de Poetita azul®/RESERVADOS TODOS LOS
DERECHOS© W.J.V.®.
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