El Poeta

Kein Williams

Poeta fiel al portal
Con la tinta de la imaginación
Con escenas aún no vividas
Escondiendo entre sus letras
Experiencias divididas y mudas
Como un ejercicio de autoayuda
Esperando la aprobación de los demás.

Un poeta vivía al compás de comentarios
Buenos y malos, una crítica al final
Cuando adoraba sus rimas, lo odiaban
Cuando aborrecía su prosa, lo elogiaban
Y hasta dudo de su capacidad.

Él no estudio en academias de arte
El solamente escribía en su corazón
Cuando hizo cosas simples, era complejo
Cuando fue complejo, nadie lo entendió
Y empezó a dudar de su vocabulario.

Un día de esos que no existen
Cuando llovía literalmente en el sol
Con unas hojas bajo el brazo corría
Mientras en el suelo una pluma halló
Una pluma dorada con una inscripción.

Eran sus iniciales grabadas en plata
Pensó: Gran coincidencia del destino
Entonces su alma derramó unos versos
En hojas amarillas como hojas de otoño
La pluma lo poseyó, escribió un poema.

Los editores lo idolatraban, era un genio
La crítica lo amó, lo tacharon de poesía viva
Esa humildad que reside en muy pocos se fue
Y en sus adentros se lleno del licor de la vanidad
Entonces sus ojos vieron un futuro acaudalado
Mientras que su pluma lo llamaba una vez más.

Le escribió al amor, como metáforas andinas
Les escribió a las mujeres, como ninfas griegas
Mientras el lamebotas se rodillas alimento su ego
Y el que se cuelga de fama ajena se hizo llamar amigo
El era el rey del mundo cuando recibió el mayor premio
Cuando en boca en boca su nombre iba resonando al futuro
Mientras la juventud enamoraba con sus letras inmortales
Las adolescentes querían enamorar al dueño del secreto de amor.

Una noche de aquellas que nunca uno puede desear
Sentado frente a la chimenea con una copa de brandy
Sintiéndose realizado, de pronto se sintió solo
Le había escrito al amor y nunca lo halló
Tuvo miles de amores verdaderos
Nunca simplemente amor.

Y una figura oscura se desprendió de la hoguera
Se aproximo hacía el poeta que cayó de espalda
Mientras su dedo índice apuntaba amenazante
¡Vengo por mi pluma! – este le dijo
¿Quién eres tú? – una pregunta incipiente
- Yo soy el dador de tu fama, la razón
Has recibido lo que tanto buscaste
Y hoy que lo tienes ya nada necesitas.

¡Oh Belcebú, tenme piedad!
- Tuviste licores y libaste veneno
Ya nada mereces y el mundo te es ajeno
He de llevar mi pluma a mis terrenos
¿Por cual motivo pago ese costo?
Me ha dado mala fama mi maldad
Pero en tu ser recurriste a mí poder
Cuando en tus letras tú querías más
Y en tu libre albedrío te creíste un Dios
Yo seré Diablo, pero se quien es el Creador
Y aprovecho al descarriado que se equivoca
Que en su sed de gloria se aleja más y más de Él
Pues muerde el anzuelo que coloco en su boca.

Y vengo a quitarte aquello que te hizo famoso
Lo que con mi ayuda te hizo una estrella luminosa
- He de estar de acuerdo hoy en mi desgracia
Vete con la pluma que hoy es mi maldición
Hizo vivir a mis páginas con historias proféticas
Creé amor en corazones ajenos gracias a ella
Con sus versos y rimas enamoré a mi generación.

Y entonces la mano extendió la pluma
Pero hubo una inquietante negación
- Te creía más inteligente, pero no entiendes
En mis terrenos esperan mi regreso
Y he de volver con el pacto saldado
He de llevarme el motivo del contrato
Y me iré desde aquí con tu alma
Porque la pluma eres tú.
 
Interesante contenido.Para meditar y afinar la puntería en esto de escribir, cual es la motivación.ME ACORDÉ DE UN DICHO MIENTRAS LEÍA:"eSCRIBIR PARA COMER ,NO ES COMER NI ESCRIBIR".
 
Impresionante, aunque a decir verdad perdí el ritmo casi opr la mitad, luego lo recuperaste espléndidamente, par finalizar de una forma magistral. Un abrazo
 

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