la_piedra_insular
Poeta asiduo al portal
El poeta dejó los libros bajo la almohada
y se marchó por el miedo a la noche estrellada
arrojó el mate tibio de una mesa vulnerable
roto el corazón despavorida sangre salpicada
un antes y un después de los otoños en calma
ahora en un año de tormenta no pude ser aquello
aquello que nunca nos dijimos con la certeza de tener
el mundo en la cabeza
mi escritura fue como un tenor en una esquina
sin escenario sin voz sin publico
sin raíces
robando los guantes de flores a la primavera
en un mar de lagrimas que como opio en verso de espuma
reiteremos tantas veces la poesía
había un obscena ilusión en las palabras
allí había un abismo
una sigilosa y atroz voz de vagabundo de fariseo contando
historias sin vida que un papel vivía
todo fue un mapa de ortográficas miradas e imagines frágiles del horizonte
Todo en un arrepentimiento de ojos llorosos
que intuían repetidas voces de un cielo grisáceo
en una luna insomne de ojos claros
en el placer de mirar tu boca aplastada a la mía
en el miedo que el abismo de la soledad invita a la musa
Otras veces nos dejamos en la esquina
paralizados como un pájaro en su nido
vacío
todo se impone ante el afán de poeta
el asombro de tu cuerpo mágico
o las flores de porcelana que clave en mi pierna como una estampa
pobre enamorado que dibuja el amor en un sueño librado a solas
en un cuarto oscuro
en mi amor se ve la plaza inventada con infinitos niños
que ríen sin saber del que escribe
y hace de una hoja una estrella
que hace de la semilla un dolor
que rompe el hilo de tu poema
con un hecatombe de sutil belleza
aveces tierna
otras una fiera
sumida en la nostalgia
de libros que duermen
en la misma almohada del olvido.
sin comentarios...
y se marchó por el miedo a la noche estrellada
arrojó el mate tibio de una mesa vulnerable
roto el corazón despavorida sangre salpicada
un antes y un después de los otoños en calma
ahora en un año de tormenta no pude ser aquello
aquello que nunca nos dijimos con la certeza de tener
el mundo en la cabeza
mi escritura fue como un tenor en una esquina
sin escenario sin voz sin publico
sin raíces
robando los guantes de flores a la primavera
en un mar de lagrimas que como opio en verso de espuma
reiteremos tantas veces la poesía
había un obscena ilusión en las palabras
allí había un abismo
una sigilosa y atroz voz de vagabundo de fariseo contando
historias sin vida que un papel vivía
todo fue un mapa de ortográficas miradas e imagines frágiles del horizonte
Todo en un arrepentimiento de ojos llorosos
que intuían repetidas voces de un cielo grisáceo
en una luna insomne de ojos claros
en el placer de mirar tu boca aplastada a la mía
en el miedo que el abismo de la soledad invita a la musa
Otras veces nos dejamos en la esquina
paralizados como un pájaro en su nido
vacío
todo se impone ante el afán de poeta
el asombro de tu cuerpo mágico
o las flores de porcelana que clave en mi pierna como una estampa
pobre enamorado que dibuja el amor en un sueño librado a solas
en un cuarto oscuro
en mi amor se ve la plaza inventada con infinitos niños
que ríen sin saber del que escribe
y hace de una hoja una estrella
que hace de la semilla un dolor
que rompe el hilo de tu poema
con un hecatombe de sutil belleza
aveces tierna
otras una fiera
sumida en la nostalgia
de libros que duermen
en la misma almohada del olvido.
sin comentarios...
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