Marvic
Poeta recién llegado
El portal
El portal se ha convertido en mi nostalgia
pregunto por tu nombre y me mira con tristeza.
Con su mano temblorosa me indica tu balcón,
las flores que le adornaban están marchitas,
tu ventana está cerrada, obscura, vacía…
el portal se pone en mis zapatos, me comprende,
¡no queda nada de lo que fue nuestro amor!
El portal me señala las huellas de tus besos
me enseña tus promesas de cristal que cayeron a sus pies
me arma una historia de tu despedida sin regreso
me dice que le hiciste caso al orgullo y no al corazón.
Han pasado varios días me anuncia el calendario
y aun deliro con dormirme entre tus brazos,
el portal se asombra de mi arrogante necedad,
te espero en mi creencia de volver a ver tus ojos,
el portal sabe que te quise, y que aun te quiero,
lo desvelo con la pasión de mis recuerdos,
le hablo de mi amor, de tu indiferencia, de mi soledad, …
de lo feliz que fuera eternamente a tu lado.
El portal me compadece, entiende mi ceguedad
llora en silencio, también le teme al olvido.
El portal que era el lugar de nuestro encuentro,
el portal que un día fue de los dos.
El portal se ha convertido en mi nostalgia
pregunto por tu nombre y me mira con tristeza.
Con su mano temblorosa me indica tu balcón,
las flores que le adornaban están marchitas,
tu ventana está cerrada, obscura, vacía…
el portal se pone en mis zapatos, me comprende,
¡no queda nada de lo que fue nuestro amor!
El portal me señala las huellas de tus besos
me enseña tus promesas de cristal que cayeron a sus pies
me arma una historia de tu despedida sin regreso
me dice que le hiciste caso al orgullo y no al corazón.
Han pasado varios días me anuncia el calendario
y aun deliro con dormirme entre tus brazos,
el portal se asombra de mi arrogante necedad,
te espero en mi creencia de volver a ver tus ojos,
el portal sabe que te quise, y que aun te quiero,
lo desvelo con la pasión de mis recuerdos,
le hablo de mi amor, de tu indiferencia, de mi soledad, …
de lo feliz que fuera eternamente a tu lado.
El portal me compadece, entiende mi ceguedad
llora en silencio, también le teme al olvido.
El portal que era el lugar de nuestro encuentro,
el portal que un día fue de los dos.