emiled
Poeta adicto al portal
El pozo eterno
I-
En un pozo sin fin vierte sus aguas el infierno;
y quien hacia lo hondo del pozo mira
verá reflejado el velo inmundo de la Parca.
Es como un espejo malicioso y ruin,
y el que su rostro curioso asoma
podrá ver el fin del mundo, el más negro abismo.
¿Quién se atrevió a beber de sus aguas?
Los lobos, cuando después de su matanza
y luego de atravesar la noche interminable,
sienten una sed que les desgarra las entrañas,
beben con su horrible hocico del aljibe inmundo.
También murciélagos, cuervos, avispas
y demás bestias del aire beben abismos;
unos ciegos, se lanzan en vuelos inciertos,
otros ven con el color de la nieve;
otros vuelan bajo y atacan ferozmente
a sus víctimas con su afilado aguijón.
II-
Abajo, en los confines más alejados de la Tierra,
donde escasea la luz y el fuego y el hielo abundan,
rema Caronte atravesando los ríos fieros
llevando a destino a las vagas sombras errantes.
Muchas veces, las sombras en vano intentan
huir y se echan de la barca al río,
pero los demonios que ahí habitan
con tridentes filosos los castigan.
III-
Asciende el agua desde el hondo tártaro
hacia la Tierra y los altos acantilados;
brotan luego sobre la tierra muerta
gusanos enormes y negras arañas.
¡Nacen insectos en lo que era un campo bendito!
¡Donde se oyeron oraciones y plegarias
hoy sólo se oyen los cantos de cuervos!
Asciende el agua desde el hondo tártaro,
y el pozo rebosa cual manantial,
pero nunca es llenado este aljibe infinito.
Beben lobos, cuervos y murciélagos;
riegan luego sobre esta Tierra las flores,
y se engendran las Plagas que traen Muerte.
I-
En un pozo sin fin vierte sus aguas el infierno;
y quien hacia lo hondo del pozo mira
verá reflejado el velo inmundo de la Parca.
Es como un espejo malicioso y ruin,
y el que su rostro curioso asoma
podrá ver el fin del mundo, el más negro abismo.
¿Quién se atrevió a beber de sus aguas?
Los lobos, cuando después de su matanza
y luego de atravesar la noche interminable,
sienten una sed que les desgarra las entrañas,
beben con su horrible hocico del aljibe inmundo.
También murciélagos, cuervos, avispas
y demás bestias del aire beben abismos;
unos ciegos, se lanzan en vuelos inciertos,
otros ven con el color de la nieve;
otros vuelan bajo y atacan ferozmente
a sus víctimas con su afilado aguijón.
II-
Abajo, en los confines más alejados de la Tierra,
donde escasea la luz y el fuego y el hielo abundan,
rema Caronte atravesando los ríos fieros
llevando a destino a las vagas sombras errantes.
Muchas veces, las sombras en vano intentan
huir y se echan de la barca al río,
pero los demonios que ahí habitan
con tridentes filosos los castigan.
III-
Asciende el agua desde el hondo tártaro
hacia la Tierra y los altos acantilados;
brotan luego sobre la tierra muerta
gusanos enormes y negras arañas.
¡Nacen insectos en lo que era un campo bendito!
¡Donde se oyeron oraciones y plegarias
hoy sólo se oyen los cantos de cuervos!
Asciende el agua desde el hondo tártaro,
y el pozo rebosa cual manantial,
pero nunca es llenado este aljibe infinito.
Beben lobos, cuervos y murciélagos;
riegan luego sobre esta Tierra las flores,
y se engendran las Plagas que traen Muerte.