El pozo

dulcinista

Poeta veterano en el Portal
El imperio de la pasión
Nagisa Oshima

Mataron al marido y lo tiraron al pozo.
Era otoño y las hojas caían de los árboles.
Se dieron al amor con la voracidad de tigres.
A todas horas se lo pasaban uno encima del otro
con una obsesión tal que en el pueblo murmuraban
que la desaparición del marido no había sido casual
y que los muertos vuelven si han sido asesinados.
Alguien descubrió que del profundo pozo salían voces.
Alguien propagó que las voces eran del marido.
Cercana a la locura la mujer veía en sueños
el fantasma del hombre que había sido su esposo.
Se dieron al alcohol para acallar la conciencia,
pero la conciencia seguía carcomiendo sus vidas.
Del amor de los cuerpos nació un niño enfermo
sin dedos en los pies y ciego de un ojo.
Se acercó el hombre al pozo una noche
y un grito fantasmal llegó hasta sus oídos,
espantado corrió hasta llegar a casa
y esa noche en sus sueños hubo mucha sangre.
Decidieron que el hombre al pozo bajara
y descubrir así la procedencia del grito.
Bajó una noche de una inescrutable niebla.
El hombre no volvió,tan solo se oyó un alarido
y una terrible y monstruosa carcajada,
después un pavoroso silencio se adueñó de la noche.
Pero la mujer seguía intranquila y con miedo,
soñaba con escrutadores ojos que espiaban sus actos.
Decidió que o bajaba o de terror moriría
y así una noche de invierno se adentró en el bosque
con una larga soga que ató a un árbol
deslizando la otra punta a lo largo del agujero
donde había desaparecido su voluptuoso amante.
Bajó con una lámpara para alumbrar las tinieblas
pero un golpe de viento la apagó enseguida.
Se asía a la cuerda para no hundirse en el fango
mientras con estupor veía que subía una luz
desde el fondo del pozo hasta donde ella estaba.
Sintió como si una mano la agarrara del pie
y un tirón brutal la hundió en el légamo
reuniéndose así con su amante en la muerte.
Así un muerto se cobra lo que su mujer le debe,
así pagan los asesinos su propensión al pecado.

Eladio Parreño Elías


22-Marzo-2011




 
Última edición:
... que fuerte... muy temático poema... Muy buenas líneas. Un gusto leerle dulcinista. Muchas gracias

Saludos
 
El imperio de la pasión
Nagisa Oshima

Mataron al marido y lo tiraron al pozo.
Era otoño y las hojas caían de los árboles.
Se dieron al amor con la voracidad de tigres.
A todas horas se lo pasaban uno encima del otro
con una obsesión tal que en el pueblo murmuraban
que la desaparición del marido no había sido casual
y que los muertos vuelven si han sido asesinados.
Alguien descubrió que del profundo pozo salían voces.
Alguien propagó que las voces eran del marido.
Cercana a la locura la mujer veía en sueños
el fantasma del hombre que había sido su esposo.
Se dieron al alcohol para acallar la conciencia,
pero la conciencia seguía carcomiendo sus vidas.
Del amor de los cuerpos nació un niño enfermo
sin dedos en los pies y ciego de un ojo.
Se acercó el hombre al pozo una noche
y un grito fantasmal llegó hasta sus oídos,
espantado corrió hasta llegar a casa
y esa noche en sus sueños hubo mucha sangre.
Decidieron que el hombre al pozo bajara
y descubrir así la procedencia del grito.
Bajó una noche de una inescrutable niebla.
El hombre no volvió,tan solo se oyó un alarido
y una terrible y monstruosa carcajada,
después un pavoroso silencio se adueñó de la noche.
Pero la mujer seguía intranquila y con miedo,
soñaba con escrutadores ojos que espiaban sus actos.
Decidió que o bajaba o de terror moriría
y así una noche de invierno se adentró en el bosque
con una larga soga que ató a un árbol
deslizando la otra punta a lo largo del agujero
donde había desaparecido su voluptuoso amante.
Bajó con una lámpara para alumbrar las tinieblas
pero un golpe de viento la apagó enseguida.
Se asia a la cuerda para no hundirse en el fango
mientras con estupor veía que subía una luz
desde el fondo del pozo hasta donde ella estaba.
Sintió como si una mano la agarrara del pie
y un tirón brutal la hundió en el légamo
reuniéndose así con su amante en la muerte.
Así un muerto se cobra lo que su mujer le debe,
así pagan los asesinos su propensión al pecado.

22-Marzo-2011





Guauuu, la historia me agarro de principio a fin. Buena historia contado con poesia, un gusto me diste, gracias por invitarme a leerla. Un abrazo y un beso.
 
Hola que interesante, gracias al viento que apagó la lámpara y brilló un poco de luz. Grato leerte, Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Hola que interesante, gracias al viento que apagó la lámpara y brilló un poco de luz. Grato leerte, Saludos y estrellas
¡SONRIE
Hola mujerbonita,la luz de la justicia universal,esa que no tiene nada que ver con la manipulada justicia de los hombres.Gracias por acercarte a mis versos.Besos.
 
Interesante historia, aunque no muy clara... evidencia la conciencia que queda en los vivos, la inquietud que despiertan los fallecidos, la cuiriosidad de un caso aún no concluido, la historia de un embrollo poco conocido.

Mis coridales saludos para ti.


El imperio de la pasión
Nagisa Oshima

Mataron al marido y lo tiraron al pozo.
Era otoño y las hojas caían de los árboles.
Se dieron al amor con la voracidad de tigres.
A todas horas se lo pasaban uno encima del otro
con una obsesión tal que en el pueblo murmuraban
que la desaparición del marido no había sido casual
y que los muertos vuelven si han sido asesinados.
Alguien descubrió que del profundo pozo salían voces.
Alguien propagó que las voces eran del marido.
Cercana a la locura la mujer veía en sueños
el fantasma del hombre que había sido su esposo.
Se dieron al alcohol para acallar la conciencia,
pero la conciencia seguía carcomiendo sus vidas.
Del amor de los cuerpos nació un niño enfermo
sin dedos en los pies y ciego de un ojo.
Se acercó el hombre al pozo una noche
y un grito fantasmal llegó hasta sus oídos,
espantado corrió hasta llegar a casa
y esa noche en sus sueños hubo mucha sangre.
Decidieron que el hombre al pozo bajara
y descubrir así la procedencia del grito.
Bajó una noche de una inescrutable niebla.
El hombre no volvió,tan solo se oyó un alarido
y una terrible y monstruosa carcajada,
después un pavoroso silencio se adueñó de la noche.
Pero la mujer seguía intranquila y con miedo,
soñaba con escrutadores ojos que espiaban sus actos.
Decidió que o bajaba o de terror moriría
y así una noche de invierno se adentró en el bosque
con una larga soga que ató a un árbol
deslizando la otra punta a lo largo del agujero
donde había desaparecido su voluptuoso amante.
Bajó con una lámpara para alumbrar las tinieblas
pero un golpe de viento la apagó enseguida.
Se asia a la cuerda para no hundirse en el fango
mientras con estupor veía que subía una luz
desde el fondo del pozo hasta donde ella estaba.
Sintió como si una mano la agarrara del pie
y un tirón brutal la hundió en el légamo
reuniéndose así con su amante en la muerte.
Así un muerto se cobra lo que su mujer le debe,
así pagan los asesinos su propensión al pecado.

22-Marzo-2011




 
Gracias por adentrarte por la sinuosa senda de mis versos,Lady Darck,siempre fui muy aficionado a terrores varios.Un beso,amiga.
 
Para cada crimen siempre debe haber un castigo,
interesante relato con final trágico,menos mal que lo he leído a una hora prudencial y no tendré pesadillas,el tema de las voces y la mano agarrando el pie me inquieta.
Un beso.
 
Para cada crimen siempre debe haber un castigo,
interesante relato con final trágico,menos mal que lo he leído a una hora prudencial y no tendré pesadillas,el tema de las voces y la mano agarrando el pie me inquieta.
Un beso.
La noche que lo escribí me desperté sobresaltado creyendo que algo o alguien arañaba la pata de la cama,menos mal que no era cierto.Gracias por tu comentario.Un beso,amiga.
 
Dulcinista amigo,

Parece que todo se paga en esta vida
y tu escrito así lo indica.

Tu historia me mantuvo en vilo hasta el final,
me gustó el toque de misterio y terror !

Agradezco que escribas así dulce amigo,
gracias por dejarte leer.

Besos a tu dulcinista corazón. Osa.
 
Dulcinista amigo,

Parece que todo se paga en esta vida
y tu escrito así lo indica.

Tu historia me mantuvo en vilo hasta el final,
me gustó el toque de misterio y terror !

Agradezco que escribas así dulce amigo,
gracias por dejarte leer.

Besos a tu dulcinista corazón. Osa.
Amiguita Osa,gracias por adentrarte por la senda de este pozo de tinieblas y fantasma.Ten cuidado no te vayas a caer en el pozo,que está tapado por la maleza.Un abrazo y un beso,amiga Osita.
 
El imperio de la pasión
Nagisa Oshima

Mataron al marido y lo tiraron al pozo.
Era otoño y las hojas caían de los árboles.
Se dieron al amor con la voracidad de tigres.
A todas horas se lo pasaban uno encima del otro
con una obsesión tal que en el pueblo murmuraban
que la desaparición del marido no había sido casual
y que los muertos vuelven si han sido asesinados.
Alguien descubrió que del profundo pozo salían voces.
Alguien propagó que las voces eran del marido.
Cercana a la locura la mujer veía en sueños
el fantasma del hombre que había sido su esposo.
Se dieron al alcohol para acallar la conciencia,
pero la conciencia seguía carcomiendo sus vidas.
Del amor de los cuerpos nació un niño enfermo
sin dedos en los pies y ciego de un ojo.
Se acercó el hombre al pozo una noche
y un grito fantasmal llegó hasta sus oídos,
espantado corrió hasta llegar a casa
y esa noche en sus sueños hubo mucha sangre.
Decidieron que el hombre al pozo bajara
y descubrir así la procedencia del grito.
Bajó una noche de una inescrutable niebla.
El hombre no volvió,tan solo se oyó un alarido
y una terrible y monstruosa carcajada,
después un pavoroso silencio se adueñó de la noche.
Pero la mujer seguía intranquila y con miedo,
soñaba con escrutadores ojos que espiaban sus actos.
Decidió que o bajaba o de terror moriría
y así una noche de invierno se adentró en el bosque
con una larga soga que ató a un árbol
deslizando la otra punta a lo largo del agujero
donde había desaparecido su voluptuoso amante.
Bajó con una lámpara para alumbrar las tinieblas
pero un golpe de viento la apagó enseguida.
Se asia a la cuerda para no hundirse en el fango
mientras con estupor veía que subía una luz
desde el fondo del pozo hasta donde ella estaba.
Sintió como si una mano la agarrara del pie
y un tirón brutal la hundió en el légamo
reuniéndose así con su amante en la muerte.
Así un muerto se cobra lo que su mujer le debe,
así pagan los asesinos su propensión al pecado.

Eladio Parreño Elías


22-Marzo-2011





Cada acto, cada acción, cada proceder bueno o malo se paga, se castigo o se ensalza en esta vida, es aquí en la tierra en donde somos escrutados, sancionados o alabados por algún acto.
Un cuento cautivador, lleno de detalles que nos hace viajar por esta historia bastante común en el mundo, digo, la traición e infidelidad… No tengo los porcentajes de las muertes de maridos traicionados y lanzados dentro de un pozo, ni menos las de sus muertes ocasionadas por los amantes de sus esposas.

El castigo tarda pero llega, el castigo devino de aquella bendita luz que llego desde lo profundo del pozo para vengar una muerte. Nadie es dueño de la vida de otro, por lo tanto nadie tiene, ni posee el derecho de quitar la vida y cercenar la existencia de otro ser vivo.

¡Que quieres que te diga! sencillamente…Me encanto tu genialidad ¡Felicitaciones! y muchas estrellas para ti. Gracias.

Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle.

Eryca.
 
Super interesante historia versada la tomaré de lecciòn para evitar la tentaciòn de tirar a alguién al pozo, me ha atrapado de principio a fin eso es un don de buen poeta felicidades.
 
Cada acto, cada acción, cada proceder bueno o malo se paga, se castigo o se ensalza en esta vida, es aquí en la tierra en donde somos escrutados, sancionados o alabados por algún acto.
Un cuento cautivador, lleno de detalles que nos hace viajar por esta historia bastante común en el mundo, digo, la traición e infidelidad… No tengo los porcentajes de las muertes de maridos traicionados y lanzados dentro de un pozo, ni menos las de sus muertes ocasionadas por los amantes de sus esposas.

El castigo tarda pero llega, el castigo devino de aquella bendita luz que llego desde lo profundo del pozo para vengar una muerte. Nadie es dueño de la vida de otro, por lo tanto nadie tiene, ni posee el derecho de quitar la vida y cercenar la existencia de otro ser vivo.

¡Que quieres que te diga! sencillamente…Me encanto tu genialidad ¡Felicitaciones! y muchas estrellas para ti. Gracias.

Un beso y un cálido abrazo desde mi verde valle.

Eryca.

Muchas gracias,amiga por tu elaborado y sustancioso comentario.Un abrazo,amiga.
 

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