jocastilla
Poeta recién llegado
El dinero es un vino exquisito y orgulloso,
que se sube a la cabeza de los ricos.
Sus monederos son cartucheras,
que guardan balas de ira,
desfachatez, mentira y odio,
acuñadas en monedas falsas.
Sus billeteras son laberintos
que esconden trapicheos,
embestidas, acosos y rodeos.
En el casino de la fortuna
el azar reparte la suerte
que un crupier despreocupado
reparte con injusticia bíblica,
porque el maná del dinero
cae sobre unos pocos.
Ellos son los bienaventurados
que se aseguran el cielo en la tierra,
por si acaso no hay nada después.
Se cumple aquí el designio divino,
de que muchos son los llamados,
y pocos son los elegidos,
que se salvan de la pobreza.
Ellos son los bienaventurados
los que ven al dios de la felicidad,
que con demagogia se prometió en el más allá
como premio a los humildes y pacientes;
al final, será para unos pocos en esta tierra.
que se sube a la cabeza de los ricos.
Sus monederos son cartucheras,
que guardan balas de ira,
desfachatez, mentira y odio,
acuñadas en monedas falsas.
Sus billeteras son laberintos
que esconden trapicheos,
embestidas, acosos y rodeos.
En el casino de la fortuna
el azar reparte la suerte
que un crupier despreocupado
reparte con injusticia bíblica,
porque el maná del dinero
cae sobre unos pocos.
Ellos son los bienaventurados
que se aseguran el cielo en la tierra,
por si acaso no hay nada después.
Se cumple aquí el designio divino,
de que muchos son los llamados,
y pocos son los elegidos,
que se salvan de la pobreza.
Ellos son los bienaventurados
los que ven al dios de la felicidad,
que con demagogia se prometió en el más allá
como premio a los humildes y pacientes;
al final, será para unos pocos en esta tierra.