El Presagio de un Verso
Hermosa melodía de estrofas ceñidas a una estructura definida por cierta simetría. Cuatro estrofas de tres y un hermoso remate final, decoración en ese fino y suspirado entre mis brazos. Se puede considerar que las dos primeras estrofas todo entronca entre un ambiente armónico y relacionado con la naturaleza. Hablas de noche, atardecer, silencio, rocío, cielo, luna, estrellas
, etc. Son las dos estrofas finales las que se pueden considerar más personales. Todos los verbos se asocian a acciones humanas y esqueleto el eternamente último todo parece rodear la vigilia de lo tangible.
Hablas, querida Mar, de Presagio. Entendido en su significado podría considerarse en esta obra como una especie de adivinación por medio de las señales. ¿Qué señales? Yo entiendo que ese querer soñar y sentir con las manos, los brazos, el roce de la piel, el aliento, la eternidad es el autentico Presagio de lo que tu denominas Verso. Existe pues una preciosa relación entre título y resultado final. Futuro con identidad de deseos. Clarividencia de un bonito hilo que nace desde el inmenso corazón de Mar. Eternidad para tener como una gota inmensa de vida.
Las imágenes son encantadoras, clama la suavidad como si fuera una fina lamina que se apodera y te recoge como una espuma cristalina. Ese roce suave de la dulce noche. Y mejor esa escritura en el rocío, son expresiones que se ciñen a uno como una hermosa lluvia de sentimientos.
Resuenan pues en mi todas las expresiones, mientras reviso de nuevo las líneas te felicito y para que el poema quede decorado, te envio un beso de bailante brisa. Gracias. Luzyabsenta (J. Carlos)