Cafla
Poeta recién llegado
Mamita, pienso en ti y me desmorono.
Me distraigo y no te pienso, para luego sentirme culpable
por no haberte evocado.
Ayer hablamos de ti sin tristezas ni amarguras,
no obstante, cuando se va la estrella mayor y
sé que tengo que irme con Morfeo,
me angustio, y una pena,
tu pena, cae abruptamente sobre mi pecho.
Te extraño tanto que me duele todo el cuerpo,
aún tengo rabia por me conducta egoísta.
¡Perdóname, mamita!
Soy tu hija menor,
la que tomaste de mi mano
durante noches enteras en urgencias.
¡Te amo!
Solo quiero volver a verte,
aunque sea en sueños.
Me distraigo y no te pienso, para luego sentirme culpable
por no haberte evocado.
Ayer hablamos de ti sin tristezas ni amarguras,
no obstante, cuando se va la estrella mayor y
sé que tengo que irme con Morfeo,
me angustio, y una pena,
tu pena, cae abruptamente sobre mi pecho.
Te extraño tanto que me duele todo el cuerpo,
aún tengo rabia por me conducta egoísta.
¡Perdóname, mamita!
Soy tu hija menor,
la que tomaste de mi mano
durante noches enteras en urgencias.
¡Te amo!
Solo quiero volver a verte,
aunque sea en sueños.