horacio caraballo
Poeta recién llegado
Te quiero tan puro y tan sincero,
como cae la nieve blanca.
Tan tierno y tan seguro mi sentimiento,
como el canto de las aves que pasan.
Y te seguiré queriendo como te quise siempre
y en el futuro te daré las mismas palabras.
Quedan tantos besos y tantas veces de verte,
que seguiremos compartiendo nuestras veladas.
Amarte me costó tantas tormentas,
y veces que no brilló el sol sobre la montaña.
Y me seguirán costando tantas esperas,
y no dudaré un instante en brindarte mis mañanas.
Te amo con el corazón en la boca
y todas las lágrimas, en mis mejillas tempranas.
Si me dejas, morirán las gaviotas,
y no brillarán las estrellas en tu ventana.
Que pocas palabras para el fragmento de vida.
Pero todo lo que vivimos, nada lo abarca.
Te seguiré queriendo, sos mi sol, día a día.,
y a nuestro amor nada lo desplaza.
como cae la nieve blanca.
Tan tierno y tan seguro mi sentimiento,
como el canto de las aves que pasan.
Y te seguiré queriendo como te quise siempre
y en el futuro te daré las mismas palabras.
Quedan tantos besos y tantas veces de verte,
que seguiremos compartiendo nuestras veladas.
Amarte me costó tantas tormentas,
y veces que no brilló el sol sobre la montaña.
Y me seguirán costando tantas esperas,
y no dudaré un instante en brindarte mis mañanas.
Te amo con el corazón en la boca
y todas las lágrimas, en mis mejillas tempranas.
Si me dejas, morirán las gaviotas,
y no brillarán las estrellas en tu ventana.
Que pocas palabras para el fragmento de vida.
Pero todo lo que vivimos, nada lo abarca.
Te seguiré queriendo, sos mi sol, día a día.,
y a nuestro amor nada lo desplaza.